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Informe del Consejo de Relaciones Laborales sobre el Plan estratégico 2007-2010 de seguridad y salud laboral de la Comunidad Autónoma del País Vasco

 

Informe del Consejo de Relaciones Laborales sobre el Plan estratégico 2007-2010 de seguridad y salud laboral de la Comunidad Autónoma del País Vasco

Antecedentes

El Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social ha remitido al Consejo de Relaciones Laborales para la emisión del preceptivo informe por parte de éste, el plan estratégico de seguridad y salud laboral elaborado para los próximos cuatro años, 2007-2010. Se trata de una iniciativa que define el marco global en el que habrán de desenvolverse las políticas públicas en materia de seguridad y salud laborales durante este periodo.

Informe técnico

ANÁLISIS GENERAL

La estructura del presente plan estratégico es la que ordinariamente se utiliza en este tipo de iniciativas. Se trata básicamente de situar el contexto general en el que se irán adoptando durante un periodo más o menos largo de tiempo (en este caso cuatro años) un conjunto de iniciativas de muy diferente naturaleza y alcance, que pueden ir desde el análisis o la concienciación hasta modificaciones normativas.

En términos generales, los planes estratégicos incluyen decisiones de contenido básicamente político sobre las que resulta difícil proyectar consideraciones de tipo técnico. Estos análisis de tipo técnico procederán, en su caso, con motivo de la adopción de las medidas concretas que el plan prevé o anuncia.

Sin perjuicio de ello y desde una perspectiva muy general, de acuerdo con lo que corresponde a este análisis previo, creemos que procede distinguir dentro del propio plan dos partes que podrían ser objeto cada una de ellas de un análisis diferenciado y de una valoración de distinto nivel:

a) la primera parte es de carácter básicamente descriptivo. En ella, junto con la definición del marco legal y la exposición de las razones estratégicas y de oportunidad que han llevado a la adopción de esta iniciativa, se explica la metodología aplicada y el trabajo desarrollado para identificar lo que constituyen propiamente los dos ejes principales del plan estratégico: la selección de las áreas de actuación preferente, y la exposición de las acciones concretas a adoptar en cada área, así como de los objetivos a cumplir en el espacio de tiempo al que se refiere el plan.

b) la segunda tiene un carácter más valorativo e incluye una toma de posición en términos de oportunidad, en la medida en que incorpora un diagnóstico selectivo de lo que el plan llama “las principales problemáticas detectadas”, lo que supone definir las prioridades dentro de cada área en función de aquel diagnóstico.

Por último, el plan establece también un determinado modelo de gestión que se estructura sobre tres niveles: el de dirección estratégica, el nivel operativo con relación a cada una de las iniciativas a adoptar, y el de soporte técnico que tiene carácter transversal u horizontal.

Primera parte

Esta primera parte del plan explica los aspectos metodológicos y el proceso seguido para valorar y definir la situación de partida. En ella se afirma que tal valoración se hizo contando con “la percepción y opinión de los principales agentes públicos y privados”, sin especificar de qué agentes se trata en concreto.

Ha formado parte de esta fase la creación de siete grupos de trabajo que han reflexionado sobre otras tantas áreas específicas en materia de seguridad y salud laboral: inspección; sensibilización, concienciación y formación; problemática de la PYME; integración de la gestión; sector de la construcción; enfermedades profesionales y vigilancia de la salud y problemática de la subcontratación.

La labor de aquellos grupos de trabajo, unida a la información recabada a través de entrevistas con sujetos individuales y colectivos e instituciones públicas y privadas implicadas en el ámbito de la seguridad y salud laborales, así como las conclusiones extraídas del análisis de las diversas y mejores prácticas internacionales constituye la base, según expresa el propio plan, para identificar las principales problemáticas a las que en el plazo de los próximos cuatro años se pretende dar respuesta. Estas problemáticas corresponden en lo sustancial a las áreas de trabajo a que se ha hecho referencia en el apartado anterior, aunque a ellas se han unido otras como resultado del previo trabajo de análisis y reflexión y de las conclusiones extraídas de las diversas acciones de campo realizadas: la coordinación institucional; la problemática de los trabajadores autónomos y la problemática específica de la prevención en las Administraciones Públicas.

Se ha identificado también como un objetivo estratégico de carácter básicamente instrumental el de “información y sistemas” cuya función es poner en marcha herramientas para obtener, procesar y difundir información con el propósito de mejorar el conocimiento en materia de siniestralidad en la CAPV.

Como producto de toda esta labor de diagnóstico y análisis previo, las áreas de trabajo, -a cada una de las cuales corresponde a su vez un objetivo estratégico-, que han quedado definitivamente conformadas son las siguientes:

Formación; inspección y control; concienciación y sensibilización; integración en la gestión; compromiso institucional; información y sistemas, y salud laboral.

Por último dentro de cada área se han seleccionado diferentes ámbitos de actuación:

Formación:

Ámbitos de actuación

  • Formación en materia de prevención de riesgos para la infancia.
  • Inclusión de la P.R.L. en programas formativos de F.P. y Universidad.
  • Revisión de la formación de los delegados de prevención.
  • Formación específica para profesionales en el sector de la construcción.
  • Formación de mandos intermedios.
  • Formación de empresarios y directivos.
  • Formación de autónomos.

Inspección y control:

Ámbitos de actuación

  • Segmentación sectorial de la actuación inspectora.
  • Control de los servicios de prevención ajenos y de auditoría.
  • Control y seguimiento continuado de las obras.
  • Control periódico sobre elementos de riesgo en la PYME.
  • Control sobre la apertura y puesta en marcha de PYMEs.
  • Control de cadenas de subcontratas en construcción.
  • Refuerzo y coordinación de los recursos de inspección.

Concienciación y sensibilización:

Ámbitos de actuación

  • Concienciación sobre el papel de los delegados de prevención.
  • Concienciación general de trabajadores.
  • Concienciación de directivos y empresarios.
  • Concienciación de mandos intermedios y recursos preventivos.
  • Concienciación general de la sociedad.
  • Actuaciones sobre gestorías.

Integración en la gestión:

Ámbitos de actuación

  • Difusión de buenas prácticas de integración de la prevención.
  • Promoción del trabajador designado y de los servicios de prevención mancomunados como servicios de gestión de la prevención.
  • La tracción como herramienta de integración de la prevención en Pymes

Compromiso institucional:

Ámbitos de actuación

  • Coordinación interinstitucional.
  • Compromiso institucional con la problemática de la subcontratación en cadena.
  • Mejorar la formación de técnico superior en P.R.L.
  • Coordinación con fiscalía.
  • Coordinación en el INSS para el registro correcto de EEPP.
  • La prevención de riesgos en el ámbito de las administraciones públicas con especial incidencia en sus riesgos específicos.

Información y sistemas:

Ámbitos de actuación

  • Consolidación del Observatorio.
  • Sistema de información de siniestralidad laboral.
  • Investigación en materia de accidentalidad laboral.

Salud Laboral:

Ámbitos de actuación

  • Intervención en casos relativos a salud laboral.
  • Investigación en materia de salud laboral.
  • Ampliar el número de profesionales de la medicina dedicados a las enfermedades profesionales y a la vigilancia de la salud.

De manera sencilla y con un propósito meramente descriptivo, el proceso de elaboración del plan estratégico basado en la identificación de los problemas principales y en la definición de las acciones concretas a desarrollar dentro de cada ámbito de actuación, podría expresarse gráficamente así:

Segunda parte

La que segunda parte del plan estratégico son las acciones concretas que se van a abordar dentro de cada ámbito de actuación.

La forma de describir las acciones concretas a desarrollar durante el periodo de tiempo al que se refiere el plan estratégico responde en todos los casos a un esquema común y se expresa a través de una especie de ficha con diferentes apartados:

En primer lugar se identifica, dentro de cada área u objetivo estratégico (por ejemplo formación; inspección y control ... etc.) el ámbito de actuación concreto (por ejemplo, formación en materia de PRL para la infancia; segmentación sectorial de la actuación inspectora...) de que se trata.

A continuación y después de un apartado dirigido a la justificación de la medida, se enuncia el objetivo cualitativo a alcanzar, para pasar después a identificar y describir las principales acciones a desarrollar dentro de ese concreto ámbito de actuación.

La ficha concluye con la descripción de los agentes implicados en cada ámbito de actuación, así como de los indicadores seleccionados para evaluar el éxito de las acciones en función de los objetivos señalados. En algunos casos, se establece también un objetivo de tipo cuantitativo.

Lógicamente la valoración de todas estas acciones excede de la finalidad y de las posibilidades de este informe previo.

A grandes rasgos, sin embargo, puede afirmarse que las principales decisiones en que se articula el presente plan estratégico son las siguientes:

En el área de la formación: la inclusión de contenidos formativos en todas las fases del proceso de educación reglada (desde la infancia a la de contenido profesional y universitario), junto con la formación de delegados de prevención y específicamente de delegados del sector de la construcción, así como de empresarios directivos y mandos intermedios.

En el área de la inspección y control: el incremento y especialización de los efectivos dentro de la inspección de trabajo, así como la coordinación de ésta con otras instancias de vigilancia, apoyo o asesoramiento técnico y la segmentación (coherente con un cierto grado de especialización) de las actuaciones inspectoras, con especial referencia a las PYMES.

En el área de sensibilización y control: la concienciación general de todos los agentes implicados en el ámbito de la empresa (trabajadores, delegados, directivos, empresarios) así como de la sociedad en general. En este área se incluye un ámbito de actuación novedoso, referido a la actividad de las gestorías como estructuras externas a las empresas que coadyuvan, sin embargo, a la gestión de un número muy considerable de PYMES.

En el área de la integración de la prevención en la gestión de la empresa: la potenciación, dentro de las diferentes opciones organizacionales que contempla la ley, del trabajador designado y de los servicios mancomunados como opción preferente frente al recurso a los servicios de prevención ajenos, así como la utilización de la tracción como herramienta para conseguir la integración de la prevención en la gestión de las PYMES.

En el área de salud laboral: el plan incluye junto con la vigilancia permanente de la salud que requiere el incremento de profesionales de la medicina sobre todo en el campo de la prevención de las enfermedades profesionales, el incremento de acciones de intervención e investigación en materia de salud laboral.

El plan incluye también como objetivo estratégico la mejora de la coordinación institucional que se concreta a su vez en varios ámbitos de actuación: desde el compromiso interno de mejorar la prevención de riesgos dentro de las propias administraciones públicas con especial incidencia en sus riesgos específicos o el establecimiento de mecanismos de coordinación interinstitucional, hasta la colaboración específica con el INSS en materia de registro y control de las enfermedades profesionales o con la fiscalía para el tratamiento de los accidentes de trabajo en la vía penal, así como un compromiso institucional en torno a la problemática de la subcontratación en cadena.

Por último, y desde una perspectiva instrumental a la que antes también se ha aludido, el plan contiene un área de información y sistemas dirigida a la consolidación del observatorio de siniestralidad y a la mejora de los instrumentos de información o investigación en materia de accidentes de trabajo.

Sin perjuicio de esta breve referencia a los aspectos globales del presente plan estratégico, parece oportuno señalar también que en algunos ámbitos de actuación el plan define como un objetivo previo a la adopción de las acciones pertinentes la consecución de un acuerdo interprofesional. Salvo error u omisión, así ocurre dentro del área de formación en los ámbitos concretos de formación para delegados de prevención en general y de formación específica para delegados de prevención en el sector de la construcción.

El modelo de gestión

Por último, el plan estratégico establece un determinado modelo de gestión para la puesta en marcha de las diferentes acciones dentro de los respectivos ámbitos de actuación y la consecución de los objetivos marcados. Lo hace a partir de la identificación de tres niveles diferentes: el estratégico, el operativo y el que denomina de “soporte”.

Al nivel estratégico corresponde el seguimiento y evaluación del plan en su conjunto. En alguna medida en este nivel se residencia el control político del plan como lo acredita la creación de un comité director en el que únicamente están presentes responsables políticos de los diferentes departamentos del Gobierno Vasco y de OSALAN.

En el nivel operativo, la implementación de las diferentes acciones se realizará en cada caso con la participación de los agentes implicados dentro de cada ámbito de actuación y a través de las fórmulas allí establecidas: creación de grupos de trabajo, suscripción de acuerdos, convenios etc... por lo que esta estructura operativa del plan estratégico no se define con carácter general.

Y por último, el denominado nivel de soporte que se concreta en la creación de una estructura de carácter técnico y transversal, denominada secretaría técnica de coordinación y seguimiento que depende del Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social.

En último lugar, y dentro de este mismo apartado, el plan realiza una referencia a lo que denomina “otros elementos asociados al modelo de gestión”, entre los que incluye a la Comisión de Obra Pública, al Consejo General de OSALAN, a los recursos técnicos de OSALAN y a los grupos de trabajo cuya creación está prevista en alguno de los ámbitos de actuación.

Opinión sindical

Consideraciones del miembro de la comisión de informes en representación de LAB

1. Aspectos generales del plan

En primer lugar se pone de manifiesto la falta de una valoración del plan anterior.

Junto a ello, se señala que para reducir las cifras de accidentes de trabajo habría que ir a las raíces del problema de la siniestralidad y que éstas tienen que ver con causas estructurales ligadas tanto al modelo actual de relaciones laborales, basado en la precariedad, como al modelo económico, que antepone el beneficio de las empresas a la vida de los propios trabajadores.

Además se señala que la patronal incumple, sistemáticamente la normativa sobre seguridad y salud laboral.

Ante todo ello, y dado que el plan no presenta medidas concretas para atajar los problemas señalados, se valora como continuista, pobre y poco ambicioso.

2. Aspectos concretos del plan

- Se valora positivamente el que se reconozca la falta de control de la normativa preventiva pero se considera que la solución no viene, como parece desprenderse de la “Introducción del plan”, de una mayor concienciación del problema, sino de un mayor control de su cumplimiento.

- En relación con la accidentabilidad laboral en Euskadi se realizan las siguientes consideraciones:

  • que lo manifestado en el apartado 2.1.2, cuando se señala que “no es fácil conocer con precisión la realidad de la accidentabilidad” es una forma de eludir la responsabilidad política de las Administraciones Públicas y de OSALAN. Y que no se aprecia voluntad política de contabilizar todos los accidentes.
  • Que cuando se menciona el fuerte incremento de los accidentes “in itínere” (apartado 2.1.2) no se hace alusión a la responsabilidad pública que debe aplicarse tanto para facilitar el transporte público a los centros de trabajo como para solucionar el riesgo que supone el transporte de mercancías por carretera.
  • Que no se entiende porqué no se calcula el número de días de trabajo perdidos por accidente (apartado 2.1.2).
  • Que no se adopta ninguna medida para reducir el nivel de la contratación temporal teniendo en cuenta su relación directa con la siniestralidad (apartado 2.1.3).

- Se pone de manifiesto que no se menciona la falta de competencias de la CAPV en el tema de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y se señala que debiera solicitarse su transferencia (apartado 2.3.1).

- Se manifiesta que aunque la actual legislación facilite la externalización de la actividad preventiva y se opte por servicios de prevención ajenos a las empresas, la patronal debiera integrar la prevención en la gestión de éstas. A este respecto se señala que en el apartado 2.3.4, cuando se dice que: “la facilidad con la que la actual normativa orienta el cumplimiento de sus disposiciones a través de los servicios ajenos de prevención, ha dificultado la gestión integrada de la materia preventiva dentro de la empresa”, parece exculparse a la patronal de las responsabilidades que tiene.

3. Análisis de los objetivos estratégicos del plan

Se señala que entre los objetivos estratégicos para los que se establecen diversos ámbitos de actuación, no se incluyen medidas dirigidas a superar, cambiar o mejorar las principales causas de los accidentes. Por ello, y aunque se les da cabida a los sindicatos en muchos de esos ámbitos, dudan de la eficacia de tal previsión.

A continuación se realizan algunas consideraciones respecto algunos objetivos estratégicos y ámbitos de actuación. A tales efectos se considera:

- que siendo el objetivo estratégico de la “Formación un aspecto importante en la seguridad y salud laboral no se debe sobredimensionar su efecto en la problemática de los accidentes de trabajo. Además, en muchas ocasiones tal formación es llevada a cabo de manera totalmente formal, consistiendo en la firma de un documento acreditativo de la misma.

- Que con relación a la formación de los/as delegados/as de prevención, cuando se propone en el plan la revisión del acuerdo interprofesional (apartado 1.3), se señala dicho acuerdo debiera ser un acuerdo tripartito al objeto de que no quede el mismo en manos de la patronal.

- Que la formación de mandos intermedios (apartado1.5) se financia, indebidamente, con dinero público cuando es una obligación empresarial.

- Que en la formación de autónomos (apartado 1.7) cuando se dice que “…los autónomos pasan a segundo plano la vigilancia de la salud y la integridad física…”, no se dice que en muchos casos son falsos autónomos.

- Que en relación al objetivo estratégico de “Inspección y control”, siendo tal objetivo un factor clave, los ámbitos de actuación propuestos no responden a las necesidades de este ámbito como pueden ser: la falta de competencias, la necesidad de aumentar el número de inspectores, la necesidad de una mayor contundencia en el cumplimiento de la ley o las dudas del nuevo papel que se le asigna a OSALAN a través de la habilitación de los técnicos.

- Que al mencionar la segmentación sectorial de la actividad inspectora (apartado 2.1) no se establece bajo qué criterios se van a llevar a cabo esas inspecciones y no se hace un balance de lo realizado hasta ahora. Además no se dice cómo se va a proceder con los incumplimientos detectados (esto vale para los apartados 2.3 y 2.6).

- Que no se entiende bien lo que se quiere decir en el apartado 2.2 “Control de los servicios de prevención ajenos” cuando se dice“triplicar la actividad base de 2007”.

- Que se pone de manifiesto el escaso interés de la Administración Pública para que la materia de seguridad y salud laboral tenga el mismo rango que otras materias cuando en el apartado 2.5 y con referencia al control sobre la apertura y puesta en marcha de las PYMEs se señala “…implantar…en la apertura de las PYMEs y obligar a la adopción de medidas de seguridad previas…sin que esta exigencia suponga mayores retrasos…”.

Finalmente, en relación con el objetivo estratégico de “Concienciación y sensibilización” se señala que se pone demasiado énfasis en la falta de concienciación y de sensibilización y que donde debe ponerse es en la eliminación de las principales causas de la siniestralidad. Y con relación a la consolidación del Observatorio se señala que lo primero que habrá que hacer será crearlo y que no se trata sólo de observar sino de intervenir.

Consideraciones del miembro de la comisión de informes en representación de UGT

1. Estructura y forma del texto presentado

En relación con el aspecto formal se señala que el texto del plan no es un cuerpo normativo y se asemeja más a una exposición de intenciones políticas para un período concreto. No tiene este plan un dispositivo fiable de puesta en práctica tal como un acuerdo con los agentes sociales acerca de la seguridad y salud en el trabajo en Euskadi.

Este plan no realiza un balance de la aplicación del plan anterior ni presenta pautas vinculantes por las cuales se haya de valorar el presente plan, no permitiendo un control institucional objetivo de su puesta en práctica.

Las medidas o acciones previstas en este plan para el período 2007/2010 se exponen en forma de fichas (cada ficha se traduce en una actuación) no jerarquizadas por criterios tales como: importancia, urgencia, dificultad de implantación, sino únicamente clasificadas por su contenido. El plan debiera organizarlas en la parte del mismo correspondiente a la “gestión”, pero sólo enuncia y define los órganos que decidirán dicha cuestión. No se está, por tanto, ante un instrumento ejecutable per se.

Cada ficha especifica los principales agentes implicados pero sin un acuerdo social previo se atomizan para cada actuación los diferentes agentes “responsables” tanto los del ejecutivo vasco como los externos. Además cada ficha contempla un “objetivo cuantitativo y cualitativo” que es puro voluntarismo, pues no alberga medidas tomadas o que se deban tomar.

2. Contenido del plan

Se valora como positivo: la integración de nuevos destinatarios, en la gestión de la seguridad y salud laboral. De manera transversal, en todos los ámbitos de actuación del plan, incluyendo a los trabajadores/as autónomos/as y a las Administraciones Públicas. En materia formativa incluyendo a mandos intermedios y trabajadores/as autónomos/as y con la previsión de un reciclaje para la puesta al día de los/as delegados/as de prevención. Se valora como positivo, asimismo, el refuerzo de atención prestada a las enfermedades profesionales. Igualmente positivas se consideran ciertas iniciativas en materia de integración de la prevención en las Pymes y el control de los servicios de prevención ajenos. Finalmente se valora también positivamente la diferenciación de las actuaciones en función de los sectores de producción.

Se aprecian, por otro lado, ciertas deficiencias del plan que se agrupan en cuatro apartados. En primer lugar en relación con la materia de “Inspección y control” respecto de la cual la coordinación presente sólo es eficaz desde un gran acuerdo con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de la Administración periférica del Estado. Si bien resulta positiva la sectorialización de la actividad inspectora prevista, no parece tomarse en consideración la coordinación interinstitucional que es básica para optimizar el número de inspectores/as con que se cuenta. Es urgente el incremento del número de efectivos. El Gobierno Vasco debe facilitar inspectores en la medida de sus competencias y tiene obligación de dirigir la labor inspectora de manera estratégica. En segundo lugar se considera insatisfactorio el compromiso institucional que se desprende del plan. El documento debiera tener un respaldo del Gobierno en su conjunto, ya traducido al texto del plan, y la ausencia del mismo llevará a la pérdida de tiempo para convenir con las Diputaciones o municipios así como para delimitar el esfuerzo de cada departamento del Gobierno. En tercer lugar se señala que el plan ha perdido una gran oportunidad para aclarar el papel de OSALAN en las estrategias políticas del Gobierno Vasco. Por último se pone de manifiesto la falta de integración de las condiciones de trabajo en el seno de la seguridad y salud laboral y ello teniendo en cuenta que la precariedad laboral, en cualquiera de sus manifestaciones, se interrelaciona con la seguridad y salud en los puestos de trabajo.

Por otra parte se señala que el plan carece de instrumentos de ejecución tanto en cada una de las actuaciones (o fichas) como en el apartado correspondiente a la gestión. En la gestión las organizaciones sindicales y empresariales se encuentran al mismo nivel que cualquier otra entidad implicada lo que es contrario a los principios del diálogo social así como a la ejecución del plan. Se debería, ya que no se trata de un plan acordado, facilitar su dinamización por los agentes sociales, reforzando para ello el papel previsto para el Consejo General de OSALAN y convirtiéndolo en el motor de la ejecución del plan.

3. Procedimiento de presentación del plan

Es en el Consejo General de OSALAN, en tanto lugar natural de representación de los agentes sociales, donde se debiera haber presentado el texto de este plan en primer lugar.

4. Consideraciones finales

El plan tal y como se presenta no está dotado de las cualidades necesarias para ser un instrumento de aplicación. No contiene ni plazos ni orden en la ejecución a través de un acuerdo social. En definitiva no es un plan autosuficiente y no está listo para funcionar.

El organismo motor del plan debe contar con los agentes sociales y el más adecuado no es otro que el Consejo General de OSALAN que debiera ver reforzado su papel en el documento. Los agentes sociales debieran tratar con la Administración como interlocutor único y no estar a la espera de la decisión de un comité director.

Reunida la comisión de informes del Consejo de Relaciones Laborales en fecha 2 de mayo de 2007, una vez examinado el informe técnico y la síntesis de las aportaciones realizadas en el curso del procedimiento aprobado para el desarrollo de la actividad consultiva, los miembros de la comisión realizaron las siguientes

CONSIDERACIONES FINALES

Con carácter previo, la reunión de la comisión de informes gira en torno a la idoneidad del foro para el debate sobre las medidas que incluye el presente plan estratégico. En este sentido las posturas se dividen entre quienes consideran que cualquier foro, atendiendo a las funciones que tiene atribuidas y a la perspectiva de análisis que le es propia, es adecuado para debatir y, en su caso, llegar a acuerdos en esta materia, incluidos por tanto el CRL y el CES (postura que mantiene el representante designado por LAB), y quienes sin negar la competencia del CRL para ejercer su función consultiva, consideran, sin embargo, que la existencia de un acuerdo básico entre los agentes sociales representativos y el gobierno en materia de seguridad y salud laborales es requisito previo necesario para que el plan tenga viabilidad en la práctica, por lo que entienden que el foro más adecuado para debatir sobre esta materia sería bien el Consejo General de OSALAN, bien cualquier otro con presencia del Gobierno (postura que, sin perjuicio de las matizaciones que se consignarán en los párrafos siguientes de este apartado, comparten los representantes de Confebask, CC.OO y UGT).

En el curso de este debate previo, el representante de Confebask manifiesta su deseo de que conste de forma expresa que la postura del representante de LAB en relación con esta cuestión resulta incongruente, ya que mantiene la postura de negociar en el CRL, que es un foro en el que no es posible materializar un acuerdo de estas características, cuando su organización se retiró del proceso de negociación previo a la formulación del plan estratégico que el Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social puso en marcha con los agentes sociales.

Del mismo modo, en el debate previo el representante de LAB rechazó la pretendida incongruencia imputada a su organización por Confebask, considerando dicha invocación como una mentira falaz destinada a confundir y desviar los términos del debate de fondo y tratar de ocultar las graves responsabilidades de todo orden contraídas por la patronal en la alta siniestralidad. En el curso de las consultas previas abierto por el Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social para la elaboración del Plan Estratégico de Seguridad y Salud Laboral (que no proceso de negociación propiamente dicho), LAB participó de forma activa formulando aportaciones y propuestas, tanto de carácter general como específico, en el formato de interlocución con la Administración que consideró conveniente, por lo que no es cierto que se retirara de proceso alguno.

A continuación se reseña la postura que mantiene en concreto cada uno de los miembros de la comisión de informes sobre el plan estratégico de seguridad y salud laboral 2007-2010.

El miembro de la comisión de informes designado por CC.OO. aclara que su organización no ha realizado alegaciones sobre el contenido material del plan porque considera que desde el punto de vista sustantivo el plan estratégico de seguridad y salud laboral debería ser debatido con carácter previo en el Consejo General de OSALAN. No solo porque este Consejo General de OSALAN es un foro específico en materia de seguridad y salud laborales, sino también porque el éxito o la viabilidad de cualquier plan de estas características requiere de la existencia de un acuerdo básico entre los agentes implicados que, en la medida en que habría de incluir en ciertos aspectos a la propia Administración, respondería más al esquema de un acuerdo tripartito y sería, por tanto, más apto para ser debatido en el seno de un órgano con presencia de la Administración competente.

Quiere aclarar que su postura responde a una cuestión de prioridades y no de colisión entre el Consejo de OSALAN y el propio Consejo de Relaciones Laborales que no son órganos excluyentes entre sí sino que tienen competencias y desarrollan funciones complementarias. En consecuencia, no pretende que se excluya o rechace la participación del CRL como órgano consultivo en materia sociolaboral en el proceso de aprobación de este plan estratégico, aunque opina que ello habría de producirse, en todo caso, una vez que se debata el contenido del plan en el Consejo General de OSALAN.

Por su parte, el miembro designado por Confebask manifiesta que tampoco su organización ha realizado alegaciones particulares sobre el contenido del plan estratégico. En términos generales comparte el criterio expresado por el miembro designado por CC.OO., pues un plan de estas características para ser eficaz debería pivotar en todo caso sobre un acuerdo previo que incida sobre todo en la vertiente preventiva de la seguridad y salud laborales y que, dentro del esquema de un acuerdo tripartito, incluya también compromisos de la propia Administración pública. Sin este acuerdo cualquier plan está abocado al fracaso o al menos destinado a convertirse en un instrumento muy poco eficaz en la práctica.

En este sentido considera que el contenido y la formulación definitiva del plan debería ser efectivamente objeto de debate entre los agentes sociales y la propia Administración, bien en el Consejo General de OSALAN, bien a través de cualquier otro cauce de negociación, pues lo importante no es tanto el foro como el objetivo que se persigue. En todo caso, quiere aclarar también que ello no significa excluir la intervención del Consejo de Relaciones Laborales, sino (re)situarla correctamente como trámite consultivo específico en materias de contenido sociolaboral, en un momento posterior al debate y posible acuerdo entre los agentes sociales y la Administración sobre el contenido del plan.

El miembro de la comisión de informes designado por UGT, manifiesta a su vez que está básicamente de acuerdo con la postura expresada por los representantes de CC.OO. y Confebask y comparte en ese sentido la opinión de que sin un acuerdo previo que implique a los agentes sociales y la Administración el plan está destinado al fracaso.

Igualmente, en su opinión, el organismo motor para fijar los tiempos de ejecución y las prioridades del plan debería ser el Consejo General de OSALAN en el que están presentes la propia Administración Pública y los agentes sociales más representativos que han de ser sus interlocutores únicos y directos, en ningún caso subordinados a lo que pudiera decidir un comité director del plan.

Sin perjuicio de ello, su organización sí ha realizado alegaciones y consideraciones particulares sobre el contenido del plan estratégico que han quedado reflejadas, en lo sustancial, en el apartado de síntesis de este informe, y que se dan por reproducidas. Quiere incidir en todo caso como conclusión principal en que, sin perjuicio de que en su elaboración teórica este plan sea más o menos acertado, en la práctica no está dotado de las cualidades necesarias para ser un instrumento de aplicación efectiva, pues ni contiene plazos ni compromisos ciertos, ni establece un orden de ejecución de las actividades previstas, ni se sustenta en un acuerdo social sin el que ni éste ni ningún plan puede llegar a funcionar eficazmente. Un instrumento de estas características debería ser autosuficiente y el plan que se ha remitido para informe no lo es, pues de ninguno de los aspectos que aborda se podría afirmar que esté “listo para funcionar”.

Finalmente, el miembro de la comisión designado por LAB manifiesta que cualquier foro es adecuado y pertinente para expresar la postura de los agentes sociales sobre una materia tan prioritaria como la seguridad y salud laborales. En este sentido y en coherencia con tal criterio, su organización sí ha realizado alegaciones y valoraciones particulares que recogen su opinión sobre los aspectos fundamentales del plan estratégico remitido para informe. Estas opiniones han quedado básicamente reflejadas como consideración específica y particular de LAB en el apartado correspondiente y se dan por reproducidas. En cualquier caso y desde una perspectiva global quiere reiterar aquí que se trata de un plan continuista, pobre en contenidos y poco ambicioso en objetivos, que olvida –al igual que el plan anterior- que el problema de la siniestralidad obedece a causas estructurales que, sin embargo, no se abordan, como la precariedad y el modelo económico que promueve y prima el beneficio económico. Todo ello, unido al “déficit” competencial desde el que se actúa en el ámbito de la inspección y control del cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales, provocará presumiblemente que los índices de siniestralidad no se reduzcan durante la vigencia del plan estratégico, de la misma manera que no se han reducido significativamente durante la del plan anterior, cuyos resultados, sin embargo, ni se analizan ni evalúan en éste.

En consecuencia, y ante la ausencia de mayorías suficientes, la reunión de la comisión de informes del Consejo de Relaciones Laborales concluyó sin un dictamen conjunto sobre el plan estratégico de seguridad y salud laboral 2007-2010.

Bilbao, a diez de mayo de dos mil siete