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Los ecos del juicio de Egunkaria llegan a Idaho, EEUU, donde es seguido por miembros de la comunidad vasca

16/12/2009

La prensa de Idaho, y su principal diario, The Idaho Statesman, se hacían eco ayer del inicio del juicio contra el diario en euskera Egunkaria y cinco de sus directivos. Se da la circunstancia de que uno de ellos, su director, Martxelo Otamendi, es persona conocida en Boise, al haber pasado diversas temporadas en la capital idahoense realizando diferentes labores periodísticas, habiéndose alojado en una de las ocasiones en casa del actual alcalde de la ciudad, el vascoamericano David Bieter. He aquí el artículo --titulado "Martxelo Otamendi, un vasco con lazos en Idaho, enfrenta un juicio por terrorismo--, reflejando qué opinan sobre la cuestión los vascos de esta ciudad hermanada con Gernika, que publicaba ayer el citado diario norteamericano.

Katy Moeller/Boise, Idaho, EEUU. Los vascos de Idaho, incluido el alcalde de Boise --quien hospedó al periodista en su casa en una ocasión-- lo sienten como un ataque a su cultura.

Un juicio por terrorismo en otro continente está golpeando cerca de casa para algunos boiseanos.

Un periodista conocido para muchos miembros de la comunidad vasco-americana del valle es uno de los ex trabajadores de un diario en lengua vasca programado para ser enjuiciado el martes en España.

Martxelo Otamendi y otros cuatro miembros de Euskaldunon Egunkaria serán juzgados en la Audiencia Nacional española, la instancia encargada de cuestiones de terrorismo.

Algunos vascos de la zona de Boise señalan que el único delito cometido por Otamendi es ser nacionalista vasco vocal, no un miembro del grupo terrorista Euskadi Ta Askatasuna ---que significa "Patria Vasca y Libertad", más conocido por sus siglas ETA.

Muchos pensaban que la cuestión estaba ya resuelta a favor de Otamendi.

El juicio tiene lugar más de seis años después de que Otamendi y sus compañeros fueran acusados y después de un cambio importante hacia la izquierda en el gobierno español.

"Me temo que procede realmente de un tiempo que fue conocido por ser represivo", apunta el alcalde de Boise Dave Bieter. "¿Por qué le están enjuiciando transcurridos años de cuando le acusaron? ... Si el caso fuera consistente, le habrían procesado mucho antes."

El fiscal en España optó por no proseguir el caso. Pero en el ordenamiento jurídico español existe asimismo la figura de una acusación particular, que toma parte en el procedimiento penal como víctima. Es la acusación particular la que está llevando el caso a juicio.

Boise es noticia en el País Vasco

Otamendi ha desarrollado amistades en Boise en las últimas dos dácadas, en las que ha visitado Boise tres veces.

Su primera visita fue en 1989, cuando llegó para trabajar en un proyecto de dos meses con una estación de televisión local.

Volvió a Boise en 2005 para Jaialdi, una fiesta nacional vasca que se organiza aquí cada cinco años y atrae a vascos de todo el mundo.

En 2002, Otamendi se quedó en casa de Bieter mientras se hallaba en Boise cubriendo la Declaración de la Legislatura de Idaho de apoyo a la autodeterminación de los vascos del norte de España y el sur de Francia.

"Se quedó en una habitación encima de nuestro garaje --no exactamente un alojamiento de lujo. Realmente no puedo recordar cómo fue", dijo Bieter, que en ese momento era miembro de la Cámara de Representantes en la Legislatura del Estado.

Bieter dijo que él y otros se sorprendieron de que un instrumento no vinculante como la declaración conjunta de la Legislatura de Idaho se convertiera en evento de noticias internacional.

"De alguna manera (Otamendi) vio aquello como noticia que nadie", dijo Bieter. "Más tarde se convirtió efectivamente en noticia. La agencia AP lo recogió. El embajador español lanzó un ataque."

Incluso llamó la atención de la asesora de Seguridad Nacional del presidente George W. Bush, Condoleezza Rice.

Otamendi pasó entre una semana y 10 días entrevistando a los miembros de la legislatura de Idaho, incluyendo a Bieter y a Pete Cenarrusa, un vasco-americano, secretario de Estado de Idaho durante un largo periodo.

Alrededor de 15.000 vascos viven en Idaho, lo que le convierte en una de las mayores concentraciones de vascos en el mundo fuera del País Vasco.

El padre de Bieter era profesor en la Boise State University, la Universidad Estatal de Boise. Su familia vivió en el País Vasco durante un tiempo, en una época en que el dictador Francisco Franco estaba aún en el poder. Durante una visita durante el año 2001 o principios de 2002, Bieter se sorprendió por lo que vio.

"La represión había vuelto. Vi un montón de ejemplos de ello", dijo Bieter. "La Guardia Civil, brazo del gobierno, las ametralladoras y los hombres con grandes botas negras habían vuelto. Actuaban duramente contra manifestaciones en localidades del País Vasco... Acechaban a grupos grandes de personas".

Egunkaria fue el segundo periódico cerrado

El 20 de febrero de 2003, el juez Juan del Olmo de la Audiencia Nacional española cerró Egunkaria, el único periódico diario publicado en lengua vasca y dedicado a la vida, la política y la cultura de los Euskaldunak, el Pueblo Vasco.

Para los vascos, y periodistas y defensores de derechos humanos de todo el mundo, el cierre del periódico apareció como una cuestión dura.

"Hay una cuestión de libertad de la prensa que es realmente preocupante", dijo Bieter.

Otro periódico vasco, Egin, fue cerrado en 1998 en circunstancias similares, con periodistas acusados de connivencia con ETA. Al menos un periodista fue condenado en aquel caso, pero a principios de este año, más de 10 años después del "cierre preventivo" de Egin, se desestimó el caso contra el diario.

"Se podría volver a abrir ahora, pero el daño que han causado a la libertad de prensa no puede ser curado en absoluto", dijo Alberto Santana Ezkerra, director de Estudios Vascos de la Universidad Estatal de Boise.

Paddy Woodworth, ex reportero del diario The Times de Irlanda y autor del libro The Basque Country: A Cultural History (El País Vasco: Una historia cultural), asiente.

"Creo que si hay graves acusaciones en contra de un medio de comunicación, suficientes para justificar la medida cautelar de su cierre, deberían ser oídas en cuestión de semanas, no de años", señaló. "De lo contrario el Estado queda abierto a las acusaciones de suprimir la libertad de prensa."

El año pasado, después de Egunkaria llevaba ya cinco años cerrado, el grupo Reporteros sin Fronteras pidió a España que desistiera de esa persecución pública de años.

"Los presuntos vínculos entre algunos miembros del personal de Egunkaria y ETA nunca se han demostrado, a pesar de cinco años de investigación judicial", afirmó el grupo que lucha por la libertad de prensa. "La lucha del Gobierno español contra el terrorismo es legítima, pero debe hacerse sin violar la libertad de expresión".

El enfoque que hace España de esa lucha es una parte importante de la historia, afirman Woodworth y otros expertos.

"El fondo es importante," señala Woodworth. "Una estrategia antiterrorista de Madrid ... dice que todo y todos los que comparten alguna de las aspiraciones de ETA son en realidad miembro de ETA -una doctrina muy peligrosa y antidemocrática".

Esa política se inició bajo el mandato del conservador Partido Popular se ha mantenido bajo el Partido Socialista Obrero Español, dijo.

Las autoridades españolas sospechaban que periodistas de Egunkaria recibían financiación y órdenes del grupo separatista vasco armado.

Otamendi niega con vehemencia la acusación. Después de su arresto en 2003, dijo al Idaho Statesman que fue torturado por la Guardia Civil española durante el período de cinco días de interrogatorios. Fue liberado bajo fianza de 30.000 dólares.

Vascos enfadados por la pérdida de su diario se pusieron rápidamente manos a la obra y en un esfuerzo común sacaron el periódico Egunero inmediatamente después del cierre de Egunkaria. Cuatro meses más tarde, un diario más grande, Berria, se puso en marcha, con Otamendi nuevamente como director.

La lengua vasca es el pilar de la cultura

Santana Ezkerra, profesor de la BSU, se encuentra entre aquellos en la zona de Boise, que están muy interesados en el destino de Otamendi y sus ex compañeros de trabajo en Egunkaria.

Santana es originario del País Vasco. Dijo que el grupo terrorista ETA cumple 50 años este año.

"Están más débiles que nunca, tanto en términos de apoyo popular como en términos militares," manifestó.

Dijo que hay muchas razones para el debilitamiento del apoyo a ETA entre los vascos, incluida una nueva generación que no se acuerda de Franco y una población que es más rica y está menos interesada en los conflictos con el gobierno español que en el pasado.

"ETA se está muriendo", dijo Xabier Irujo Ametzaga, profesor de Política Vasca en la Universidad de Nevada, Reno. "La mayor parte de la sociedad vasca está en contra de la utilización de la violencia".

Santana ha coincidido con Otamendi en eventos culturales, aunque no lo conoce personalmente. Sin embargo, está convencido de que Otamendi no es un terrorista.

"Estoy seguro de que no es un miembro de ETA", dice. "Es un periodista. Si hubiera querido ser miembro de ETA, habría conseguido con facilidad una ametralladora. Sus armas son el papel y la impresora."

"Sus editoriales no eran de apoyo de ETA", dijo Santana, quien era un lector habitual de Egunkaria.

Santana y otros dicen que la supresión del único diario en lengua vasca supuso un gran golpe. Más de 3.000 personas aportaron dinero para abrir Berria. Tiene edición en internet.

"La lengua vasca es el principal pilar de la cultura vasca. Es un tema muy importante para todos en el País Vasco", señala Irujo.

(Original en inglés en el Idaho Statesman)

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Los ecos del juicio de Egunkaria llegan a Idaho, EEUU, donde es seguido por miembros de la comunidad vasca

Martxelo Otamendi, ex director de Egunkaria, director de Berria y uno de los cinco encausados en el juicio que se inició el martes (foto El Punt)

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