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Asesinan en Caracas, tras salir del CV, a Iñaki Amenabar, conocido miembro de la comunidad vascovenezolana

La comunidad vascovenezolana resultaba golpeada este fin de semana con la noticia del asesinato de Iñaki Amenabar, socio del Centro Vasco de El Paraíso, hijo del impresor Andrés Amenabar, hermano del periodista Unai Amenabar y cuñado de la también periodista Marisabel Párraga. Miembro de una conocida familia opositora al régimen de Chávez, Iñaki Xabier Amenabar Matxain era propietario de una agencia de viajes y contaba 49 años. Había sido anteriormente asaltado por delincuentes comunes, que le arrebataron su camioneta, si bien en esta ocasión le han arrebatado algo más precioso. Testimonio de Amaya Zenarrutzabeitia.

Caracas, Venezuela. La noticia, ocurrida el viernes por la noche, volaba en la capital venezolana y se transmitía, en medio de una gran tristeza, como la pólvora, particularmente entre los miembros de la colectividad vasca agrupada en torno a Eusko Etxea, llegando asimismo hasta Euskal Herria, donde los miembros y amigos de la comunidad vascovenezolana recibían y vivían su consternación a través primeramente de mensajes de móviles y de muy emotivas llamadas de movil más tarde.

El senador jeltzale en Madrid, nacido en Venezuela y activo integrante de la comunidad vascovenezolana en Euskadi, Iñaki Anasagasti, reproducía en su blog el testimonio de Amaya Zenarrutzabeitia, vascovenezolana de pro y organizadora de los encuentros anuales que celebran cada año los miembros de esta colectividad retornados de Venezuela a Euskal Herria. Por su interés, reproducimos aquí el relato y testimonio de la propia Amaya Zenarrutzabeitia en ianasagasti.blogs.com.

Hacia las dos de la tarde, más o menos, recibía una llamada en mi móvil de un número no registrado. Era Amaya Arozena. A pesar de que la he saludado y le he empezado a preguntar por su aita, por Carlos, por sus hijos,… estaba claro que su llamada no era por algo habitual o baladí. No sé….

Tal ves su voz apagada, sus respuestas cortas, sus silencios… Sus silencios entre pregunta y pregunta, entre respuesta y respuesta… Sus silencios, tan largos y tan cortos, que seguramente ni siquiera podían valorarse como tal, pero a mi se me antojaban como muy 'raros'. Al final (al minuto poco más o menos) a la vez que yo le preguntaba de forma directa que para qué me llamaba ella me decía "No sabes que han… a …". "¿Qué?" le respondía yo. "No he entendido nada". "Que han matado a Iñaki…". "¿Qué?... ¿Qué han matado a quién?". "Han matado a Iñaki Amenabar". "¿Qué han matado a quién?".

Había oído bien. Habían/han matado a Iñaki Amenabar.

A mi Amigo, a nuestro Amigo, al Amigo de tantos y de tantos. Y me he puesto a llorar con Amaya, las dos llorando porque no podía ser… "No puede ser" le decía yo. "No puede ser" me decía ella, "Me acabo de enterar porque me ha llamado Arritxu".

Mientras hablaba escuchaba la señal de que tenía otra llamada. No quería dejar a Amaya, pero quería saber más, o saber menos, quería que alguien me diría que no era verdad… Que, al final, había salido de esta.

'Izaskun Leunda' leo en el visor del móvil. Mal asunto. "Amaya. Han asesinado a Iñaki Amenabar y le han robado la camioneta… No era la primera vez que lo asaltaban… Me acabo de enterar por Jon Ander Sarria".

Otra llamada. Alberto Guruzeaga. "Ya sé para que me llamas, Alberto". "Amaya, que estoy hundido, que me ha llamado mi ama y me he quedado de piedra…".

Izaskun Leunda otra vez… Otra llamada, Maitane Urresti. Ahora sí que a llorar otra vez. Tantas historias de los cuatro juntos: Iñaki, Gaizka Roca, Maitane y yo. "¡Gaizka Roca!" le digo a Maitane. "La última vez que hablé vía e-mail con Iñaki, creo recordar que a raíz de la muerte de su tía Mary Matxain, me comentó que igual yo no sabía que Gaizka Roca no andaba bien y que rezara por él. Me acuerdo que le escribí de inmediato interesándome por la salud de nuestro amigo en común y prometiendo que pediría por él en mis oraciones. Y justo en ese momento me he vuelto a acordar de Gaizka y lo he compartido con Maitane y hemos pensado en la vida, en esta vida llena de paradojas…

Ahora, casi tres horas después de saberlo, sigo llorando… A veces suavecito, calladito, como sólo para mí. A veces, como ahora, de forma desconsolada…

Me he puesto a ver fotos y, por delante de mí, ha pasado una parte muy, pero que muy importante de mi/nuestra vida hace ahora 25 – 30 años: Euzko Etxea de Caracas, Euzko Gaztedi, Aldazka,… ¡Tantas y tantas horas juntos! Y esas fotos me han llevado a épocas más lejanas aún en el tiempo cuando toda mi familia íbamos a su casa en Los Castores y mientras los mayores Irineo e Isidoro Isasi, Sabin Zenarutzabeitia y Edurne Pikatza, Sabin Isasi y Eleni Matxain, Ander Amenabar y Pirin Matxain, a veces también Dimas Elordi y Mary Matxain se quedaban en casa bien preparando la comida bien de sobremesa, los pequeños nos íbamos de excursión: a por flores o a por ramas para nuestras amatxus (¡Daba igual!), a por renacuajos (¡Todavía recuerdo los sermones de Irineo, gran vegetariano, en relación al daño que hacíamos al medio ambiente cogiendo renacuajos! "Que les vamos a cuidar muy bien" le respondíamos).

Los pequeños éramos un porrón: nosotros cinco (Amaya, Amagoya, Aitor, Onintze y Asier); los de Sabin y Eleni: Olatz, Idoia e Igone; los de Ander y Pirin: Ander, Iñaki y Unai. Y a la tarde, casi de noche, a la baticueva, una especie de sótano todavía sin acondicionar debajo de la casa de Ander y Pirin donde mi hermano Aitor e Iñaki empezaban contando chistes de terror y al final contaban cualquier cosa (¿o era al revés?)…  

La última vez que estuve con él fue en abril del 2004. Agustin me dice que no puede hacer tanto tiempo. Dos o tres días antes de la comida de nuestro encuentro anual, Eduardo Sabando (GB) me llamó diciéndome que añadiera dos personas más a la lista de la sidrería. Cuando le pregunté por sus nombres me contestó que era una sorpresa. Pensé que serían Guti y Marije, sin más.

Y el sábado, justo cuando me dirigía hacia la iglesia de Andramari de Elexalde lo vi saliendo del coche de Eduardo y Libe. "Esta era la sorpresa que tenía para ti", me dijo Eduardo. "Iba a venir con su prima Usua Mantxobas, pero al final ha venido él solo". ¡Y sí que fue una sorpresa, no sólo para mí, sino para todos los que vinieron a aquella comida! Y una sorpresa de lo más agradable. ¡Recuerdo que todo el mundo quería sentarse al lado de él! Tanto fue así, que cuando al final conseguí que cada uno se quedara en su asiento, Iñaki era la única persona que… ¡Tenía por lo menos otros cuatro sitios guardados para sentarse! Nada más y nada menos...

Estoy escuchando cómo me entran los mensajes, uno detrás del otro. Algunos con poca información… La suficiente para transmitir la mala noticia. Otros un poco más extensos. La información es parcial, no sé si a veces también contra opuesta. Sin embargo todos vienen a decir, básicamente, lo mismo.

Ayer viernes 28 de noviembre, como todos o casi todos los viernes, Iñaki Amenabar fue al Centro Vasco de Caracas. Alrededor de las 9 de la noche (sobre las 11 de la noche según otras fuentes) se despidió de Oihane y marchó para su casa. Creo que ya no vivía en Los Castores sino hacia/en La Mariposa, pero tampoco estoy segura (¡Qué más da!). Unos dicen que en el camino, otros que al llegar a casa (y esta creo que es la versión más fidedigna) le han pegado un tiro en la cabeza, lo han sacado del coche y se han ido con su camioneta. "Lo han asesinado para robarle su carro" me escribían. ¡Qué desesperanza! Alguien me ha dicho que hace unos seis meses le debieron de dar una paliza para robarle otro coche. Esta vez se lo han cargado... Calculo que tendría unos 50 años... Goian bego, Iñaki. Bihotz-bihotzez, Iñaki!

En estos momentos de tanto dolor y tantos recuerdos no puedo dejar de pensar en su familia más directa: Pirin, Ander y Unai. Y lo duro que va a ser para todos ellos acostumbrarse a vivir con su ausencia. Sobre todo para Pirin, a quien me gustaría abrazar, al lado de quien me quisiera sentar, a quien me gustaría agarrarle de la mano… Y no puedo.  No tengo ningún teléfono a donde llamarle/s, ni ninguna dirección a donde escribirle/s. Si alguien puede darme esa información, se lo agradeceré. Y si no, por favor, que alguien les haga llegar mi más sentido pésame con todo-todo mi cariño.

Mientras llega el día de nuestro encuentro anual, deciros que el próximo domingo 7 de diciembre (primer domingo del mes, como en el Centro Vasco) celebraremos una misa por su alma y le recordaremos tal como era. La misma será en el Barrio Elexalde (Galdakao) a las 13:00 horas. Os lo recordaré durante la semana de nuevo. Y si alguien viene de lejos (cosa que estoy segura que ocurrirá) y quiere quedarse a comer antes de regresar para su casa, que me lo hagan saber para organizarlo.

Amaya

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Blog de Eusko Etxea de Caracas
www.euskoetxeacaracas.blogspot.com

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Condolencias

Martín Aguirre, vasco-argentino — 30/11/2008 20:19
Desde Buenos Aires, mis más sinceras condolencias a los amigos y compañeros de la colectividad vasca de Venezuela.

Iker@yahoo.com

Iker — 30/01/2009 01:09
Comunidad vasca siempre golpeada, pero fuerte, la venezolana! Iñaki, te queremos.

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Asesinan en Caracas, tras salir del CV, a Iñaki Amenabar, conocido miembro de la comunidad vascovenezolana

Iñaki Amenabar rodeado de los muchos amigos que acudieron a saludarle durante el encuentro que celebra cada año la comunidad vascovenezolana en Euskadi, a la que concurrió en 2004 (foto Amaya Zenarrutzabeitia-ianasagasti.blogs.com)