Entrevista en El Diario Vasco por Iñaki Izquierdo (foto Lobo Altuna)

galdosDVrealLa Real presentó hace unos días su propuesta de convenio de acreedores, con tres modalidades de acuerdo. La respuesta de la Diputación, máximo acreedor de la sociedad, es clave y el diputado de Deportes, Iñaki Galdos, adelanta en esta entrevista que el ente foral se acogerá a las dos modalidades con créditos participativos propuestas por el club para cobrar la deuda.

- ¿Cuánto debe la Real a la Diputación?

- En estos momentos podemos hablar de una deuda de la Real con la Diputación de 23.863.672 euros, divididos en tres tipos de créditos. 17.762.275 euros son privilegiados, 2.848.573 son ordinarios y 3.252.825 subordinados, para un total de esos 23,8 millones. Ahí están incluidos 4,25 millones que están apuntados como contingentes, que están en juicio, que es lo correspondiente al IVA.

- ¿Cuál es la composición de esos tres tipos de crédito?

- Los privilegiados, toda la deuda derivada del IRPF más el 50% del IVA; los ordinarios son la otra mitad del IVA y los subordinados, lo correspondiente, grosso modo, a intereses y sanciones. Ése es el mapa general de la deuda de la Real con la Diputación.

- ¿Qué análisis hace la Diputación de esta situación?

- Estos números convierten a la Diputación en el máximo acreedor de la Real y nos obligan a actuar con gran prudencia. También nos obligan a tomar decisiones que no siempre van a ser del gusto de todos los ciudadanos. Somos conscientes de que en la sociedad guipuzcoana hay gente que dice que a la Real, por ser deporte profesional, no hay que darle ni un euro y otra parte de la sociedad, también muy importante, que piensa justo lo contrario. Es decir, que por representar lo que representa hay que ayudar a la Real sin ningún tipo de duda en todo lo que sea preciso. Ésa es la situación objetiva, y la valoración que hace la Diputación es que debemos ser agentes activos a la hora de ayudar a la Real, pero a su vez somos administradores del dinero público y tenemos que explicar muy bien lo que hagamos de forma que la sociedad lo entienda.

- Adelante…

- Hay dos motivos por los que ayudamos a la Real. Por una parte, es una institución que representa en gran medida a Gipuzkoa, con gran calado. Hemos estado y estamos en riesgo de disolución y pensamos que tenemos que ayudar a que perviva una institución que genera una gran cohesión social. Aunque son cuestiones intangibles, son de mucha importancia en cualquier sociedad.

- También hay motivos económicos de peso.

- Es la otra parte. A mí siempre me gusta señalar que, amén de todo lo que acabo de decir, la Real es una institución que es uno de los motores económicos de Gipuzkoa. Si unimos lo que genera de manera directa e indirecta supone una cantidad importante en el PIB del territorio. También por ello, por lo que supone de motor económico, la Diputación está obligada a ayudar a la Real de la misma manera que estamos obligados a ayudar a otra serie de empresas que pasan por situaciones difíciles. A lo largo de la historia tenemos ejemplos de empresas que antes iban a la deriva y ahora son motores importantísimos de la economía guipuzcoana.

- No es la única empresa guipuzcoana en apuros…

- Recientemente se ha aprobado por parte de esta Diputación Foral de Gipuzkoa un plan anti crisis que consiste, entre otras cuestiones de gran importancia, en tratar de ayudar a empresas que pasan por dificultades. En definitiva, esa doble vertiente económica y social es la que hemos tenido en cuenta a la hora de tomar decisiones entendemos que históricas en relación a la Real. No podemos olvidar esa doble vertiente, con cuestiones menos tangibles pero que suponen mucho en la cohesión social, y también realidades absolutamente tangibles que nos obligan a obrar de esta manera.

- Escuchándole cabe entender que la aceptación de convenio por parte de la Diputación es ya un hecho. ¿A qué modelos se acogerá?

- En el plan de viabilidad y la propuesta de convenio se nos han planteado tres alternativas. Puedo adelantar que, a falta de la confirmación definitiva, la Diputación se inclinará por que la cantidad más importante, el crédito privilegiado, se acoja a la alternativa C, esto es, la conversión de la totalidad del crédito en préstamo participativo sin quita y cobro a treinta años. Para los créditos ordinarios y subordinados, cantidades más pequeñas, es casi seguro que nos acogeremos a la alternativa B, es decir, a una quita del 40% con una conversión del saldo restante en un préstamo participativo con vencimiento a veinte años.

- ¿Por qué se ha tomado esta decisión?

- En cuanto a los ordinarios y subordinados, queremos ser coherentes con la manera en que esta casa, la Diputación, ha actuado cuando se ha encontrado con una situación similar a esta. Algo que ha sucedido bastantes veces…

- ¿Con otras empresas?

- Sí, con otras empresas. Atenernos a las propuestas de convenios que se nos presentan. En cuanto al resto de la deuda, el crédito privilegiado, hemos tenido en cuenta dos factores importantes. Por una parte, tenemos que evitar que se den causas de disolución. Es algo que no nos podíamos permitir. Y por otra parte queríamos mantener nuestra palabra de que vamos a tratar de cobrar todo aquello que la Real adeuda a la Diputación. Por eso nos acogemos a la alternativa B para los créditos ordinarios y subordinados y a la C para los privilegiados.

- ¿Cree que habrá polémica por esta decisión de ayudar a la Real?

- Sabemos que hay diversos pareceres, pero creemos que recogemos el sentir de la inmensa mayoría de la sociedad guipuzcoana. Estamos dando pasos importantes para que este tipo de cuestiones no vuelvan a suceder, se asegure la viabilidad futura de la Real y no sea necesaria en el futuro la intervención de ninguna institución para salvarla.

- ¿Cómo analiza el contenido del convenio en sí?

- Hemos visto que ha habido un trabajo serio. Hay una propuesta de convenio y un trabajo de los administradores concursales que consideramos muy bien hecho. Se nos ha presentado un plan de viabilidad serio, muy trabajado y creíble. Si se consigue el ascenso, mucho mejor, pero es un plan realista que baraja diversas hipótesis. El plan es creíble y lo valoramos de forma positiva.

- ¿Ha sido difícil el acuerdo?

- Ha habido muchas reuniones con la Real y el grado de colaboración ha sido importante, a pesar de que hemos tenido nuestras discusiones y visiones diferentes. Dentro de la Diputación la cuestión de la Real se ha llevado de manera conjunta por el departamento que yo dirijo y el de Hacienda pero sobre todo con el liderazgo del diputado general, Markel Olano, que se está implicando de forma eficaz y ha sido fundamental.

- ¿Al aceptar acogerse a los préstamos participativos, la Diputación se convierte en dueña de la Real?

- Que hayamos optado por préstamos participativos se debe a la necesidad de asegurar la pervivencia del club, pero también pensamos que es una fórmula para que Gipuzkoa pueda recuperar el dinero de la deuda, como sucede respecto a otras empresas deudoras. No queremos, y nunca ha sido nuestra voluntad, ser dueños de la Real. De hecho la Diputación no ha tenido nunca ni ha querido tener acciones de la Real, pero pensamos que es la fórmula más eficaz desde muchos puntos de vista, para la pervivencia del club pero también para poder recuperar lo que se debe.

- La deuda se ha visto incrementada de forma notable por las contingencias de IVA e IRPF. ¿Cómo analiza esa situación?

- Tras una autodenuncia del propio club, la Diputación entró a investigar como era su obligación y es verdad que nos encontramos con una situación en torno al IVA y al IRPF que se ha tenido que ordenar y que ha supuesto el incremento de manera importante de la deuda que hasta entonces se conocía. Me gustaría, porque mi conciencia me lo pide, hacer una reflexión. Hemos llegado a este extremo y es positivo que esto haya sucedido, pero desde luego lo que no puedo permitir es que se haya tratado de criminalizar a personas que llevaron las riendas de la Real haciendo ver que la manera en que gestionaban por ejemplo estos impuestos respondía a una especie de choriceo que de ninguna manera se corresponde con la realidad. Si se hacía así era porque se hacía en todos los lugares y no me extrañaría, aunque no me consta, que hubiera pactos con las respectivas Haciendas en su época y quiero decir que no me parece justa la manera en que se ha tratado a algunos ex dirigentes de este club por estas cuestiones. Por ejemplo, a María de la Peña y a Juan Larzabal, que fue a quienes conocí personalmente en el inicio de mi mandato. Independientemente de lo que se piense de la gestión de estos consejos, creo que ha habido un tratamiento injusto. Sé que alguien me preguntará por qué me meto en estos berenjenales, pero es mi conciencia la que me obliga a hablar.

“La situación del fútbol en general es insostenible, escandalosa e inmoral”

¿Lo que pasa en la Real es un reflejo de una crisis más amplia dentro del mundo del fútbol?

- Nosotros lo enmarcamos en una situación del fútbol en general que es insostenible, escandalosa y me atrevería a decir que inmoral. Lo que está sucediendo en torno al fútbol, sobre todo en el Estado español, es de una gravedad tal que las instituciones estamos obligadas a tomar medidas de manera clara. Durante las últimas décadas ha habido quiebras absolutas que han sido salvadas in extremis por diversos conductos: dinero de las quinielas, legislación hecha ad hoc para que las televisiones pudieran salvar al fútbol, pelotazos urbanísticos, un proceso de conversión en SAD que no ha resultado ninguna panacea, amnistías fiscales, últimamente el recurso a la ley concursal… Y a pesar de todo ello, la situación no sólo no mejora sino que se agrava por momentos.

- ¿Hacia dónde va esto?

- Hay estudios muy serios que avisan de que la situación del fútbol español es de quiebra absoluta. De la misma manera que en el mundo ha habido la explosión de una burbuja inmobiliaria y otra financiera, o ambas a la vez, estamos muy cerca de una explosión incontrolada de una burbuja futbolística que puede traer gravísimas consecuencias. Las instituciones debemos tomarlo muy en serio y no estar constantemente poniendo parches.

- ¿No es una contradicción con que la Diputación ayude a la Real?

- Nosotros ya hemos explicado el porqué de las medidas que hemos adoptado. Hemos exigido un plan de viabilidad, hemos puesto al día cuestiones fiscales y entiendo que estamos haciendo las cosas bien, lo que nos legitima. Pero a su vez estamos diciendo que no podemos seguir en esta línea. A partir de ahora la Diputación va a tratar de hacer oír su voz en el mundo institucional para que estas situaciones vayan cambiando, porque si no la explosión de esta burbuja va a ser terrible. El fútbol profesional se ha convertido en un saco sin fondo, insostenible, una situación escandalosa e inmoral.

- ¿Pero quién le pone el cascabel al gato?

- No vale que los deberes sólo los hagamos unos. Aquí ha habido un ejercicio de inspección y aceptación de deudas fiscales, se ha reconocido que no se han hecho bien las cosas en algunos aspectos, pero no vale que sólo los hagamos unos porque dejan en desventaja a aquellos clubes y territorios como el nuestro donde más y mejor se está trabajando para reconducir situaciones. Es absolutamente necesario que tomemos medidas porque esto no para. Este verano ha vuelto un mesías al fútbol, contra el que no tengo nada, pero la gente se olvida de que la deuda del Real Madrid es de más de 500 millones.

“¿Es sostenible el modelo de deporte élite de Gipuzkao?”

Los problemas económicos no son sólo del fútbol.

- Ha llegado el momento de reflexionemos en torno al deporte de élite en Gipuzkoa. En este tipo de crisis hay que saber sacar oportunidades. Nos encontramos que en un territorio pequeño, de apenas 700.000 habitantes, tenemos una actividad de deporte profesional que muy pocos lugares con muchísima más población tienen. La reflexión tiene que ser sobre la sostenibilidad de todo ello.

- ¿Está comprometida?

- Hay que pensar de manera clara si podemos aguantar con todo ello y si la Diputación puede cargar con todo ello en la manera en que está cargando hasta ahora. Gipuzkoa es puntera, pero que hay clubes de élite que en un porcentaje muy elevado casi exclusivamente de la ayuda pública. Tenemos que empezar, con mucho sosiego y madurez, a pensar sobre todo ello, porque es muy difícil que un territorio con 700.000 habitantes pueda aguantar esto durante mucho tiempo. Tenemos que reflexionar sin prejuicios, porque es una situación que nos preocupa. No queremos que aquí haya también un estallido.

- Eso suena a recortes.

- No me refiero tanto a recortes, que es posible que también los haya, sino al hecho de que tenemos que ser conscientes de lo que da un territorio. No todo consiste en exigir a la institución, que también, sino en que se hagan ejercicios de autoanálisis, se pongan objetivos de autofinanciación que ahora no se dan y de no tratar de depositar todo el peso de la supervivencia de un proyecto en la ayuda institucional.

- ¿Es posible?

- Los gestores del deporte de élite en Gipuzkoa -no todos los casos son iguales- deben empezar a mirar sobre sostenibilidad de algunos proyectos, de crecer por crecer como una huida hacia adelante. Estamos muy orgullosos del nivel del deporte de Gipuzkoa y especialmente satisfechos del nivel de deporte femenino. También del deporte paralímpico, pero tenemos que empezar a pensar muchas cosas. Y hay gente que ya lo está haciendo.

Bookmark and Share

Iruzkin bat gehitu