En lo que va de legislatura, el Territorio se ha dotado de 854 plazas en centros de atención y asistencia

2008ko irailean inauguratu zen Zumarragako geriatrikoa

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El Departamento de Política Social ha creado en lo que va de año un total de 348 nuevas plazas residenciales para personas mayores y personas con discapacidad, lo que supone un gasto superior a los 3,1 millones de euros para este ejercicio. Este incremento se basa en la apertura de nuevos centros y la autorización de ampliación de plazas en otros ya existentes. El departamento ha salido también al paso de las acusaciones realizadas por la juntera de Aralar, Rebeca Ubera, “que teniendo todos los datos vuelve a hacer una interpretación interesada de los mismos al ocultar que los 17 grandes dependientes que dice no tienen plaza de geriátrico reciben ya diversas atenciones de la Diputación de Gipuzkoa”.

 La demanda de ingreso en los centros residenciales de Gipuzkoa se mantiene al alza por lo que la ampliación del número de plazas concertadas, a través de los convenios suscritos con diferentes entidades, es una necesidad continua en el Territorio. De esta manera, la Diputación Foral de Gipuzkoa, a través del Departamento de Política Social, responde a los compromisos contraidos con estas entidades para prestar los servicios de centro de día  y residencia para personas mayores dependientes. 

 Así, a lo largo de 2009, Gipuzkoa se ha dotado de 348 nuevas plazas residenciales para personas mayores lo que ha supuesto un gasto de 3.101.863 euros para este año. Desde el comienzo de la presente legislatura, Gipuzkoa se ha dotado de un total de 854 nuevas plazas para la atención a las personas mayores. De estas, 615 plazas se han puesto en marcha para la asistencia de mayores dependientes y grandes dependientes en recursos habituales y en las diferentes unidades piscoegriátricas que, de manera progresiva, se han abierto en diferentes centros.

 Los centros de día han incrementado su oferta en 239 plazas, 177 en días laborables y 62 en festivos, y se ofertan también 35 nuevas plazas en diferentes recursos para personas con enfermedad mental.

 Una buena cobertura pública

 En estos momentos, Gipuzkoa cuenta con un total de 4.484 plazas residenciales para una población de 131.584 mayores de 65 años. Esto significa que la cobertura pública es del 3,41% cuando el II Mapa de Servicios Sociales de Gipuzkoa prevé a su finalización alcanzar un índice de cobertura del 4,5% en lo relativo a recursos para personas mayores, algo que situaría al Territorio en la media europea”.

 Por comarcas, Tolosaldea ofrece la mejor cifra con un 3,91% de cobertura (8.203 mayores de 65 años y 321 plazas residenciales), seguido por Debagoiena  con un 3,75% (451 plazas para una población de 12.018 mayores de 65 años) y Donostialdea con un 3,49% (61.995 mayores y 2.166 plazas).

 Estas cifras, referidas a agosto 2009, variarán una vez se concreten diversos proyectos que el Departamento de Política Social estudia para aumentar tanto el número de centros residenciales como la ampliación de algunos ya existentes, lo que repercutirá en un incremento del número de plazas para atender las necesidades de las personas mayores de Gipuzkoa.

 La nueva dotación de plazas ejecutada en lo que va de legislatura ha influido en la lista de espera existente, aunque ésta se mantiene todavía con una mayor incidencia en Donostialdea y Bidasoa que concentran el 85% de las solicitudes de ingreso en residencias pendientes en el Territorio. Cabe señalar en este sentido, que en estas dos comarcas residen 75.291 personas mayores, lo que supone el 57,2% del colectivo en Gipuzkoa.

 El acceso a una plaza residencial depende de muchas variables. Una muy importante es el grado de dependencia de la persona solicitante de la plaza. Cuando el grado de dependencia es emuy elevado el tiempo medio de espera sueles ser  mucho menor que cuando el grado de dependencia es menor. Obviamente, por razón de número de personas mayores y de plazas, este plazo varía también mucho según la comarca de residencia del solicitante. Cabe recordar,as imismo, que el desarrollo de la propia Ley de Dependencia es progresivo lo que mantiene todavía a muchas personas, a pesar de los esfuerzos de la Diputación de Gipuzkoa, sin el derecho a percibir prestación alguna.

 En cualquier caso, cabe destacar que más del 50% de las personas que se encuentran en lista de espera para acceder a una residencia de personas mayores recibe algún tipo de ayuda  (vía prestación o servicio) de la Diputación Foral de Gipuzkoa mientras se resuelve su situación.

 De acuerdo a los últimos datos de que dispone el departamento, fechados en mayo de este año, un 36,43% de estas personas obtiene una sola prestación (Servicio en Centros de Día, Servicios de Ayuda a Domicilio, Prestaciones Ecnómicas), el 11,59% recibe dos tipos de prestación y el 2,54% los tres.

 En este sentido, cabe destacar que las solicitudes de prestaciones económicas relacionadas con la Ley de Dependencia a 25 de septiembre del 2009, suman ya, desde la entrada en vigor del correspondiente decreto foral, 11.815 y que un 98,23% de éstas, 11.606 en total, ya han sido tramitadas.

 El 85,6% de estos guipuzcoanos y guipuzcoanas la perciben por cuidado en el entorno familiar, el 10,9 por asistencia personal y el 3,3% recibe la prestación vinculada al servicio.

 Cabe señalar por último que la creación de 854 plazas para la atención a personas mayores ha generado 502 nuevos puestos de trabajo, de los que 420 corresponden al sector residencial y 82 a los servicios de atención diurna.

 Demagogia política

 En este sentido, fuentes del Departamento de Política Social han expresado su sorpresa por las criticas vertidas recientemente por la juntera de Aralar, Rebeca Ubera, en torno a la lista de espera existente en Gipuzkoa para ingresar en una residencia. “La señora Ubera – destacan las mismas fuentes – tergiversa sin vergüenza alguna la información que este departamento ha trasladado a las Juntas Generales de Gipuzkoa, obviando datos fundamentales que explican bien la situación general y, sobre todo, los casos particulares que denuncia; falta a la verdad por ignorancia sobre cómo funciona la Ley de Dependencia o por perversidad política al manipular los datos que recibe”.

 En relación a la denuncia de Rebeca Ubera, El departamento de Política Social ha aclarado que de los 118 personas mayores en lista de espera desde hace dos años, “46 son de grado I y 34 de grado II; de grado III son 38 personas. La Ley de Dependencia es de aplicación progresiva y no reconoce actualmente el derecho a todos los grados de Dependencia. Dado que la lista de espera de los servicios sociales se gestiona por necesidad y no por antigüedad lo normal es que las personas en mayor grado de dependencia accedan antes a la plaza. La antigüedad en la lista de espera, no es un plus para acceder a la plaza. A igualdad de condiciones de dependencia la adjudicación de plaza tiene en cuenta otros parámetros cómo el grado de accesibilidad de la vivienda del demandante, la extensión de su familia y el patrimonio económico”.

 Fuentes del departamento han destacado que  de estas 38 personas valoradas como grado III, “21 de ellas han rechazado la plaza ofertada. Los 17 restantes están atendidos vía prestación económica (15) o centro de día (4). Las 21 personas que han rechazo la plaza también están atendidas en uno u otro servicio”.

 “Es evidente – han concluido las mismas fuentes – que la señora Rebeca Ubera ha realizado una utilización interesada de los datos que le facilitó el Departamento de Política Social, obviando aquellos que corregían su argumentación.”

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