Faros de Zumaia

Faros de Zumaia

Faro de Zumaia

Situación:
43°18.2?N 2°15.1?W? / ?43.3033°N
Altura:
12
Elevación:
41
Descripción

(Ref.: Paloma Roda Lamfus (1998), Faros de Guipúzcoa, Ed.: Autoridad Portuaria de Pasajes)

“A mediados del s.XIX, Zumaia destaca en importancia por su puerto a través del cual se establece toda una red comercial de productos relacionados no solamente con la siderurgia de la región del Urola, sino también con la producción local de cemento. Precisamente, en las memorias de los proyectos de construcción de los faros de Guipúzcoa, se especifica la utilización de cemento Zumaya.

La Comisión de Faros, en sesión celebrada el 8 de julio de 1864, aprueba la propuesta de variación para el emplazamiento del faro de Zumaia, en la punta de la Atalaya, atendiendo los informes que figuran en el expediente. El estudio analiza las condiciones de la zona sobre la que se había pensado construir el faro: un terreno estratificado verticalmente y formado por arenisca y capas de arcilla blanda, que lo hacen desaconsejable por su escasa resistencia a la acción del mar.
El faro, definitivamente, no ocupará el cerro de San Telmo, sino la denominada Atalaya baja; funcionará como luz de aproximación, en el mismo lugar en el que antiguamente se situaba el atalayero para facilitar a los barcos su entrada al puerto. Los técnicos que intervienen en la construcción del faro dejan constancia en sus escritos de su preocupación por conseguir y mantener una obra resistente, dadas las características del terreno:

“y disponiendo lo consiguiente alrededor del faro para impedir que las lluvias y humedades penetren a través de las capas arcillosas que terminan en dicha explanada”.

El 12 de Diciembre de 1864, Inociencio de Elorza, Ayudante encargado del Servicio de Guipúzcoa, presenta el proyecto para la ejecución de las obras del primer faro, de 5º orden, con presupuesto de 112.803 reales de vellón.
En 1871, Francisco Lafarga manifiesta la necesidad de revestir el talud exterior de la punta de la Atalaya, con mampostería hidráulica para afianzar el muro en la roca. Un año más tarde, este mismo ingeniero presenta su proyecto de camino de servicio al faro, para que, rodeando la ría, sirva también de muelle estableciendo una zona litoral de dominio público en la ribera occidental, para paseo y desahogo de la población.

A consecuencia de las guerras carlistas, el faro sufrió importantes desperfectos, interrumpiéndose su funcionamiento hasta 1881. El ingeniero Lafarga, autor de varios faros de la costa guipuzcoana, realiza las obras de construcción del nuevo faro, imprimiéndole su característica sobriedad.

Junto a la playa de Inpernupe, en una zona que podría ser calificada de protegida –sobre todo, comparándola con el emplazamiento del contiguo faro de Getaria a 41 metros sobre el nivel del mar, se levanta el faro de Zumaia rodeado por una vegetación frondosa, en la que destacan manzanos, tamarindos y algunas viñas.

Es un edificio de mampostería blanco, de planta rectangular y torreón adosado, en piedra, de forma octagonal, con linterna y cúpula. Construcción sencilla, de líneas regulares, destaca el sistema por el que se asienta sobre una base trapezoidal de piedra arenisca reforzada por sillares, lo que confiere a esa zona del edificio, cierto carácter defensivo, propio de la arquitectura militar. La doble escalinata de acceso a la vivienda, forma en el centro un profundo arco de piedra, cuyo perfil, con la clave ligeramente desviada, delata la fragilidad del terreno de arena y barro sobre el que se asienta.
Al igual que los faros de Higuer, Pasajes, Getaria y San Sebastián, el acceso interior a la torre se resuelve con la escalera de hierro fundido de Lasarte.

Destaca en la fachada el color, que remata aleros y vanos, en el tono azul intenso que suele utilizarse en los barcos de esta zona, y que es el que tiene también la casa del pintor Zuloaga, Santiago-Etxea, en su entramado de madera.

La torre presenta una serie de ventanas estrechas y largas, en forma de arco ojival, que red recuerdan el aspecto de saeteras, a la manera de las utilizadas en la arquitectura medieval, tan a la moda en esta época.
Este faro cuenta con una estación meteorológica automática; recoge datos de humedad, temperatura, pluviometría, dirección y velocidad del viento. La torre posee anemómetro y veleta para medir la velocidad y dirección del viento. Su característica es de luz en grupos de 2 a 1 ocultaciones, que alcanza aproximadamente 12 millas”.


Udalarrantz - Red de municipios pesqueros del País Vasco