lunes, 12 de noviembre de 2012

VASCOS EN ELKO COUNTY. Los Pioneros


Elko se fundó en 1869 en torno a una estación de ferrocarril (Central Pacific) que debía atender a las minas de White Pine. Pasado el tiempo se convirtió en la capital de un enorme imperio ganadero que aberca a cuatro estados. Hace sesenta años: Lowell Thomas definió a Eko como "the last real cowtown in the American West" (“la última auténtica ciudada vaquera del Oeste americano).

Los primeros vascos que llegaron a Elko no fueron pastores sino vaqueros. Procedían del California a donde había llegado en los días del “gold rush”. Se instalaron en el noroeste del condado donde fundaron dos importantes ranchos: el Spanish Ranch (Pedro y Bernardo Altube) y el YP Ranch (Jean Garat). Como recuerda Richard H. Lane, “ambas familias había sido importantes ganaderos en California y seguían manteniendo estrechos lazos con la comunidad vasca allí” (Richard H.Lane: 33). Si bien el YP siempre se dedicó al ganado vacuno, los hermanos Altube introdujeron ovejas hacia 1891.

Pedro Altube

Los hermanos Altube

El primero de los hermanos Altube en llegar al Oeste, fue Pedro (Oñati, 1925), conocido como “Palo Alto” por su estatura. Llegó a California en 1850. Llamó a su hermano Bernardo (Oñati, 1831-1916) que se encontraba en Argentina y establecieron una lechería en San Mateo. Más tarde, en 1860, se asoció con dos vascos, Antonio Harispuru y Bernardo Ypar en un negocio ganadero de mayor escala. En 1873, se instaló en Nevada, donde fundó con su hermano el Spanish Ranch. A finales de 1880, la prensa se hacía eco de la venta de miles de cabezas de ganado engordado a Miller & Lux. El rebaño procedía de Independece Valley, condado de Elko, donde Pedro Altube tenía sus pastos. Fue llevado a Iron Point, en Humboldt, y, desde allí, en ferrocarril a la bahía de San Francisco (Reno Evening Gazette, 1880-11-27). Sin embargo, al año siguiente, el frío invernal acabó con 2000 cabezas de su ganado (Tuscarora Times Review, 1882-09). Pese a que un invierno durísimo, el de 1886-1887, les causó la pérdida de muchos animales, empezaron de nuevo y salieron adelante, incluso sobrepasando sus fortunas anteriores. Añadieron ovejas al negocio de ganado y para su cuidado contrataron a numerosos vascos.

En abril de 1884, la prensa se hacía eco de la opción de compra por una duración de seis meses por parte de un grupo británico de las tierras y ganados de los hermanos Altube en Independence Valley: 10.000 acres de tierra además de los pastos vecinos. La operación reportaría a los vascos 250.000 dólares(Tuscarora Times Review, 1884-04). Un año más tarde, los hermanos Altube seguían en Independece Valley vendiendo ganado y otros productos, sobre todo, a tratantes de California. En septiempre de 1902, el congresista Pence, de Colorado, y Mr. Bell, representante de la Cuhady Packing Co, se presentaron en el Spanish Ranch para negociar con los hermanos Altube la compra de todas sus propiedades en el estado de Nevada. Asimismo, querían hacerse con los ranchos de los hermanos Garat (Daily Nevada State Journal. 1902-09-04). La operación –en la que se incluía una tercera propiedad- dio lugar a una amplia reacción de la prensa del estado. Se consideraba que el paso de estas propiedades a manos de compañía supondría la desaparición de algunos de los monumentos de Nevada. Así estaba considerado el “home ranch” de los Altube. También se hablaba de la hospitalidad de los vascos (“Castilians de pura raza” en la crónica) y, sobre todo, en la forma de hacer negocios de los Garat y los Altube, siempre basados en la “calidad” y los “métodos honorables”, lo que desaparecería en la nueva situación (Daily Nevada State Journal, 1902-09-07). Cuuando falleció, el 8 de agosto de 1905, la mayor parte de sus empleados ya eran vascos: vizcainos, navarros y bajonavarros (Portraits of Basques: 57-79).

 Cuando se vendió el Spanish Ranch en 1907, éste incluía 20.000 vacas, otras 20.000 ovejas, 2.000 caballos, y 162.000 hectáreas de tierras (400,000 acres) .
San Francisco, CA. Bernardo Altube, uno de los primeros pioneros vascos en oeste americano, con su familia en San Francisco, California. Foto circa 1880. Centro de Estudios Vascos, Universidad de Nevada, Reno

Los Garat y YP Ranch


La historia de la familia Garat en Neveda y del YP ranch en el condado de Elko se remontá a los primeros 1870. Pero, los Garat estaban en estados Unidos desde mucho antes. Como muchos vascos, Jean Baptiste Garat llegó a América en 1849 en busca de oro. Sin embargo, donde hizo su fortuna fue en el fértil valle de San Joaquín, en California. Cuando California se pobló demasiado, los Garats vendieron sus tierras y se dirigieron hacia el Este, hacia Nevada. Fue un proceso de dos años. Condujeron mil cabezas de ganado superando la Sierra, cerca de Brigdeport, California. La familia pasó su primer invierno en lo que hoy es Fernley, Nevada. Continuaron y se asentaron en Independence valley, ochenta millas al norte de Elko. Los Garat comenzaron con 320 acres, pero llegaron a posser 70.000, incluyeron tierras alquiladas al Gobierno federal y, así, el ganado del YP Ranch llegó a pastar en un millón de acres.

Cuatro generaciones de la familia Garat hicieron del YP Ranch su hogar. Como muchos ganaderos del oeste, repartían su tiempo entre el rancho y la ciudad. Los niños vivían en California y asistían allí a la escuela. En verano regresaban a Nevada y al rancho. En los 1890, construyeron una gran casa en una bifurcación del río Owyhe. En 1910, la casa fue trasladada a otro rancho que había comprado la familia, el S.L. Fue desmontada pieza a pieza, numerada y vuelta a levantar en su nuevo emplazamiento. El YP fue una gran explotación ganadera. Después de “invierno blanco” frío y duro de 1889, cuando el rancho perdió el 90 por ciento del rebaño, se plantó heno para alimentar al ganado en invierno. El rancho llegó a emplear a 140 hombres.


Trabajadores del YP Ranch

Hoy conocemos algunos nombres de vascos que trabajaron para los Garat como braceros, encargados del heno y de alimentar al ganado en invierno. En su mayoría eran vizcainos y navarros: Balbino Achurra (1918), Juan Aguirre (1918), Gregorio Arrate (1918), José María Arrese (1918), Cruz Bilbao (1917), Pedro Bilbao (1917), Julián Erquiaga, (1900), Tomás Etulain (1917), José Goitia (1900), Pio Juaristi (1917), Rufino Jauristi (1917), Martín Lecumberri (1918), Barney Monasterio (1920), Norberto Obieta (1920), Eustaquio Villanueva (1917), Yturriaga (1920),…

Los Garat siguieron en el rancho hasta bien entrado el siglo XX. Henry tenía tres hijas y ningún hijo que pudiese hacerse cargo del rancho, además surgieron los problemas económicos deriviados de la Gran Depresión. En 1939, vendieron el rancho y regresaron a California.

lunes, 27 de febrero de 2012

Beti posik: Lucy Garatea



Lucy Aboitiz



"I've always been happy in my heart."(Beti posik neure biotzean)

Luciana Celestina Aboitiz Goitia nació  en Lekeitio, Bizkaia, el 4 de marzo 1905. Hija de Enrique. Era la mayor de ocho hijos. Demasiadas bocas que alimentar. Su tía Gabina, hermana de su madre, escribió para que Lucy se fuese a Boise a cuidar de sus primos y a trabajar en el hotel de su marido Francisco Aguirre “Zapatero”, el Star.  Ella no quería irse: tenía apenas quince años. Llegó a Nueva York a bordo del Gotheland, procedente de La Coruña, el 22 de agosto de 1920.Viajó con un tío suyo, Ygnacio Barandica, y una prima, Visitación Arriaga. Estuvo once días en la Isla de Ellis, guardando cola para hacer cualquier cosa, durmiendo “como gallinas” y asombrádose de cuánta gente distinta hay en el mundo. Por fín, logró subir a un tren, llegando a Boise el 6 de septiembre de 1920.
Trabajó un tiempo como criada en el hotel de sus tíos. Hacía de todo: limpiaba, se encargaba de la colada, planchaba y cuidaba de sus primos menores. Se suponía que, con aquel trabajo, pagaba su mantenimiento y el viaje. Estaba dentro de una costumbre bastante arraigada en el País Vasco, las de los morroiak o criados. Las familias se quitaban bocas que alimentar enviando a sus hijos e hijas a casas de parientes y vecinos “tripa truke” (lo comido por lo servido: hand to mouth). Esta costumbre se trasladó a América. Las condiciones de trabajo eran durísimas y su tío no la debía tratar especialmente bien.
Alguna vez, los huéspedes le encargaban que les lavase y cuidase la ropa mientras estaba en el monte con las ovejas. Lo que le pagaban era el único dinero “propio”. Solo disponía de dos horas de descanso los domingos. Entonces se reunía con Lucía Gamecho Achabal. Los jóvenes vascos les invitaban al cine, a cenar en algún restaurante chino o a bailar en la pensión de Anduiza.
Un día, uno de aquellos jóvenes, Esteban Garatea, de Nabarniz, le invitó al cine y Lucy ya no quiso quedar con nadie más. Se casaron en la catedral de Boise (que aú estaba en obras) el 3 de febrero de 1923. Su fueron en taxi a Nampa de luna de miel, pasando la noche en el famoso Dewey Hotel. El marido le compró el vestido de boda y los zapatos y además tuvo que pagar a su tío los gastos del viaje, alojamiento y pensión de los dos últimos años y medio. Como si Luciana no hubiese trabajado.
Se instalaron en Barber. Esteban había conseguido trabajo en un aserradero. Tuvieron cuatro hijos: Francisco (Frank), Enrique (Henry), Jose (Joe), y Rosalina (Rosie) y la vida no les iba mal. En agosto de 1935, junto a otras familias, se trasladaron a Emmett. En noviembre del mismo año, Esteban murió a causa de un accidente de trabajo,
En 1940, junto al matrimonio formado por Cipri Barroetabeña y Julia Lizundia, Jon Bilbao, subdelegado del Gobierno vasco en Idaho, y José Villanueva y la esposa de este último que también era lekeitiarra,ayudó a la formación del primer grupo de danzas vascas de Idaho en Emmett. Lucy había bailado con las hilanderas del batzoki de Lequeitio y era una buena dantzari.
Vivió en Emmett hasta 1948, trasladándose a Burns, en el condado de Harney, Oregon, tras comprar el Plaza Hotel. En Burns todavía reside hoy una comunidad vasca significativa. Regentó el ostatutu durante 17 años. Fueron legendarias sus croquetas de bacalao, sus alubias rojas, el lomo o la lengua de ternera. El hotel fue el centro de la vida familiar donde se escuchaban las viejas canciones lekeitiarras. Vendió el hotel a Bernardo y Maite Andueza en 1965, regresando a Boise. En agosto de 2009, se trasladó a una residencia (Plantatio Place) Hasta entonces, vivía sola.


Inició los trámites para su nacionalización antes de la guerra mundial, sin embargo, no fue admitida como ciudadana hasta 1945, después de que sus tres hijos varones sirviesen en la Marina (US Navy).
En 2010, centenaria, se había convertido en la amuma (abuela)de Idaho. Falleció en Boise el 15 de Noviembre de ese año.


Idaho Statesman, 2010-10-17/18

domingo, 26 de febrero de 2012

Hoteleros Vascos en el estado de Washington.

Yakima Co
Rancho ovejero en Yakima, Washington

La principal concentración de vascos en el estado de Washington se dio en torno a la ciudad de Yakima, en el valle del mismo nombre. Algunos ovejeros se asentaron en Ellensburg, Sunnyside y Quincy. Sebastián Etulain, por ejemplo, criaba sus ovejas en Ellensburg (Zubiri: 456).

Yakima



ALVAREZ, Francisco

Nacio en Iruñea-Pamplona, Nafarroa, el 6 de marzo de 1876. Antes de emigrar, residía en Erro.  Había llegado a Nueva Orleans procedente de Burdeos el 15 de diciembre de 1892. Se dirigió a California trabajando como pastor en Ventura. Más tarde, hizo lo mismo en Nevada.  En la década de los 1920, junto su esposa María Galainena (n. Oronoz, Valle de Baztan), regentaba una boarding house en Yakima, Yakima Co. Era padre de Alexander y Maragarita. Desde 1917, era ovejero en el mismo lugar.

J.Echeverria: 190


ARRALDE CIAURRIZ, José “Joe” (1900-1959)

Nacido en Zunzarren, Nafarroa, 14 de noviembre de 1900. Llegó a Nueva York a bordo del Montevideo procedente de Barcelona el 23 de abril de 1918. Dio como referencia el Hotel Vascongado en Yakima, Wsh. En 1920, trabajaba como pastor para Mike Belzarena en Columbia River, Kittitas Co., Washington. En 1930, regentaba una panadería, en sociedad con Pablo Aincioa, en Yakima. En 1937, junto a su esposa, se hizo cargo definitivamente de la pensión familiar de los Elizalde, el Hotel Vascongado, que rebautizó como Hotel Arralde. Se dice que el hotel de los Arralde fue uno de los pocos que no violó las leyes de prohibición (de consumo de bebidas alcoholicas) . El arralde mantuvo su actividad hasta el 31 de diciembre de 193. Se casó el 11 de agosto de 1930 con Elena Elizalde, nacida en San Fracisco. En 1931, solicitó la ciudadanía americana. Falleció en septiembre de 1959.

Jeronima Echeverria: 190/. N.Zubiri: 456-457



ARTAZA, Justo

Nacido en Laukiz, Bizkaia, el 9 de octubre de 1878. Llegó a bordo del Campania procedente de Marsella el 15 de mayo de 1903. Se dirigió a San Francisco. En 1907/1910, era propietario de un hotel en Yakima, Yakima Co., Washington. En 1907, hizó declaración de intenciones pasa su naturalización.  En 1917, era ranchero en el mismo lugar. Casado con Teresa Egusquiza, era padre de Margaret (1903) y John (1908). En 1918, fue detenido en la aduana de Nogales, Arizona, cuando transportaba un cargamento de opio (104 latas) de contrabando (Prensa, 1918-04-17). Un año antes había viajado a la costa de Verarcuz con sus esposa. Fue condenado por un juez federal a dos años en la prisión de Leavenwotrh, Kansas, y a 5000 dólares de multa (Tuckson Daily Citizen, 1918-06-01).

ELIZALDE, José

Nacido en 1870. Llegó en 1887. Durante muchos años, trabajó como pastor. En 1910, regentaba el Cancha Hotel en San Francisco. En 1912, José y su esposa Expectación (Ardanaz) llegaron a Yakima con sus hijos. José no quería or hablar ni de ovejas, ni de ranchos. Al llegar, compró una casa de madera de dos pisos en South Fourth Street, que inmediatamente, se convirtió en una pensión para pastor y braceros de los ranchos. José, además, completaba la economía regentando una panadería (Independent Bakery). Estuvo al frente de la misma ghasta su muerte en 1916. Su viuda siguió con el Hotel  Vascongado(boarding house).Con ella vivían sus hijas María Elena, Martina y Treresa. En 1937, al fallecer Expentación, el hotel pasó  a José Arralde que se había casado con una de sus hijas..

J.Echeverria: 190

GARAY, Ramón

Nacido en Mungia, Bizkaia, el 28 de marzdo de 1879. En 1917, trabajaba como pastor para la Yakima Sheep Co. en Yakima, Washington. En 1942, estaba empleado por Raymond Fernandez en Toppenish, Yakima, Washington. En la década de los 1920, regentó con su esposa un ostatu en Yakima. Casado con María Encarnación (n. Busturia, llegada en 1922). En 1922, hizo un viaje para casarse. En esta ocasión dio como referencia la de su hermano Angel en Yakima. Padre de Rosalía, Irene y Fidel.

J.Echeverria: 190.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

En defensa propia


En 8 de julio de 1917, Lorenza Gabica(gojeascoa), disparaba contra su marido Juan José Calzacorta en el domicilio familiar de Nampa, poniendo así fin a un calvario de malos tratos y amenzas del marido hacia la mujer. Durante el juicio, Lorenza declaró que, durante años, su marido, más joven que ella, le había maltratado, “algo a lo que no están acostumbradas las mujeres vascas”.


Calzacorta habí nacido en Berriatua, Bizkaia, el 21 de enero de 1871. Hijo de José María y María Rosa. Ganadero (ovejas).  Se casó el 15 de febrero de 1903 en Boise con Lorenza Gabica. En 1910, residía en Boise.

La noche de autos el marido llegó a la casa y le dijo a su mujer que tenía veinticuatro horas para irse, mienbtras cargaba su revolver de seis tiros. Al mismo tiempo, dejó su rifle a los pies de la cama. Entonces se fue. Regresó sobre las 8 de la tarde, diciendo a Lorenza “ha llegado tu última hora”. Y volvió a irse.
A su regresó, vilvió a insultarla y maltratarla, arrojándola al suelo. Fue allí donde la mujer pudo hacerse con el revolver disparon sobre su marido que falleció en el acto.
En espera del proceso, el juez impuso a Lorenza una fianza de 25.000 dólares en cash. La fianza era muy alta. Los hermanos Gabica se movilizaron: Miguel, de Boise. y José y Elías, de Nampa, depositaron esa “pequeña fortuna” en el tribunal. Lorenza quedó en arresto domiciliario vigilada por dos hombres del sheriff (Idaho Statesman, 1917-07-14).
Un testigo de apellido O’Donnell declaró ante el juez que el vasco le había dicho que iba a matar a su mujer, a sus hijos y a su cuñado John Gabica (el hermano de Lorenza), y que amaba a otra mujer.
En el juicio, Lorenza, que solo hablaba euskara, tuvo como intérprete a Frances Jayo, de Boise (Idaho Statesman, 1917-10-31). El jurado solo tardó doce minutos en declararla inocente, al haber actuado en defensa propia (Idaho Statesman, 1917-11-01).
En 1930, Lorenza seguía viviendo en Nampa con sus tres hijos: Amalio, de 22 años que trabajaba como pastor; Rosa, de 20 que era dependiente en una tienda y John, de 16.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Isidro Madarieta, todo un carácter



Isidro Madarieta


Nacido en Ispaster, Bizkaia, el 4 de abril de 1883. Hijo de Domingo Madarieta y de Dominga Erquiaga. Llegó a Nueva York a Bordo de “La Bretagne” procedente de Le Havre el 4 de marzo de 1901. Se dirigió a Idaho-En 1903, tenía una carta en la oficina de correos de Boise. Hizo  dos viajes a Ispaster, en 1906 y en 1910.
Comenzó trabajando como pastor, convirtiéndose luego en ganadero (ovejas). Fue socio de Antonio Ocamica. En la década de los 1910, regentaba un hotel vasco en Main Street. En julio de 1916 fue detenido, junto a Vicente Bilbao y R.B. Howard acusado de contrabando de licores a “royal scale”. Fueron sorprendidos cerca de Orchard con casi 1900 cuartos de whisky (Idaho Statesman, 1916-09-01). En diciembre de 1922, el sherrif hizo un registro en su hotel, encontrando bebidas en la cocina y botellas de whisky escocés, ocultas bajo la nieve en el tejado de la casa.
Fue muy popular en la comunidad vasca. En el verano de 1917, apostó contra Elías Gabica de Nampa en una carrera de caballos. Como no estaba seguro de su victoria, hizo traer dos caballos de carreras de Aguscalientes, Tijuana. Ganó Madarieta debido, entre otras razones, a que Gabica, asustado por el dinero que había en juego, cambió de jockey en el último momento.



No fue esta la única carrera. En octubre de aquel año, Madarieta volvió a competir. Esta vez contra Tomás Muruaga, de Nampa. Para la ocasión alquiló un caballo llamado “Little Fanny”. Muruaga hizo lo propio con “Jupiter”. Las apuestas comenzaron 90 a 100, favorable a Muruaga, aunque acabaron 1000 a 900 a favor de Madarieta. Se despertó una especie de fiebre colectiva entre los miembros de las comunidades vascas de Boise y Nampa, tanta que vaciaron los bancos que se quedaron sin billetes, a decir de la prensa local. Fueron muchas las mujeres vascas que apostaron, con la esperanza de “comprar un vestido de seda”. Ganó “Little Fany”. Un periodista resaltaba que una joven vasca con su hijo en brazos se desgañitaba gritando “Gora Boise”(Idaho statesman, 1917-10-97)
En 1930, residía en Boise (9th St., antes vivió en Idaho St.). Se casó en Boise  con Isidora Osa el 25 de junio de 1910. Tuvo cinco hijos Juana “Susy”, Luis, Regina, Margarita y Ángel. Falleció en Boise el 25 de junio de 1946.


miércoles, 10 de agosto de 2011

Los pastores vascos y la I Guerra Mundial




El 1 de agosto de 1914 Francia declaraba la guerra a Alemania. El día 3 de agosto, Poincaré decretaba la movilización general. La orden se trasladó inmediatamente a los Consulados. El Consulado francés de San Francisco ejercía su influencia en los estados del Oeste donde se encontraba la mayor concentración de vascos y de franceses. Los primeros meses de contienda fueron de fervor y entusiasmo patrióticos. Los días de plenitud de la “unión sagrada” que definiera Clemanceau.
El 1 de octubre de 1914, un grupo de hombres se reunía en el Hotel Indart de Reno para realizar una pequeña parada militar. La mandaba el teniente Calisfero Pitana, un venerable anciano veterano de mil combates, llegado desde San Francisco. Su escuadra estaba formada por parisinos y vascos (se hace la distinción el periódico). Entre estos últimos, los soldados Jean Larralde, Pettan Goyhetche, Jean Oxarat, Baptiste Carrica o Pierre Etchemendy. Habían llegado desde diferentes puntos de Nevada. Algunos se habían naturalizado americanos, otros estaban casados. Antes, un grupo de veinte había salido para Europa. Los soldados recibieron un cálido homenaje antes de salir para el frente en otro establecimiento vasco, el Commercial Hotel. Luego, junto a otros 250 procedentes de California, embarcarían en un convoy de la Western Pacific rumbo al frente(Reno Evening Gazette, 1914-10-02).
Una de los casos de pasión guerrera fue el de Bernard Arosteguy. Nacido en Saint-Jean Pied-de-Port (de Luz?), Baja Navarra, el 4 de febrero de 1888. Llegó a Nueva York a bordo de L’Aquitanie procedente de Le Havre el 8 de diciembre de 1901. Se dirigió a Los Ángeles dond vivía su padre Arnaud. En 1914, cuando se encontraba visitando a su familia en el Pais Vasco y aunque era ciudadano americano, se alistó en el Ejército francés y sirvió durante dos años en una brigada de ametralladoras. Resultó gravemente herido en Verdún y fue licenciado, regresando a California. En 1917, trabajaba para H.C. Beasley en Ventura Co, Ca. En junio de 1918, salió para Camp Kearney para recibir instrucción militar. En 1919, se encontraba destinado cerca de Burdeos como parte de la 144 Brigada de la 4º División del Ejército americano. El 26 de abril de 1919, el Oxnard Courier publicaba una carta que el pastor vasco enviaba a Henry Beasley,  dueño del rancho en que trabajaba. Le contaba que llevaban tres meses esperando para ser embarcados de regreso a Estados Unidos. La partida siempre se retrasaba a “mañana”. Mientras tanto no les dejaban ir a los pueblos cercanos y, cada día, veían pasar los barcos cargados de soldados en su vuelta a casa(Oxnard Courier, april, 16, 1919).
Por fin acabó su servicio y, en diciembre de 1919, se casó en Santa Clara con una joven vasca, Catherine Duhau. En 1920, regentaba una granja en Hueneme, en el condado de Ventura, hasta que, en 1924, compró una tienda de ultramarinos en el mismo lugar que, pasados los años, se conviertió en un importante centro comercial. Falleció en Santa Clara 20 de agosto de 1935.
Al comenzar la guerra, todos estaban convencidos de que conflicto corto. Sin embargo, para 1915, ya habían muerto 450.000 combatientes. Con los primeros permisos, algunos desertan. En el fenómen de la insumisión en algunos cantones vascos alarma a las autoridades. En octubre de 1915, el Gobierno francés decide prohibir que los soldados de permiso, heridos o convalecientes, puedan disfrutarlo en los cantones fronterizos de los Bajos Pirineos, aunque hayan nacido allí o tengan allí la familia o su residencia habitual. Esto concierne a los cantones de San Juan de Luz, Ustaritz, Espelette, St. Etienne de Baigorry, St. Jean-Pied-de-Port, Tardets, Aramits, Accous, Larruns. Los soldados deberán disfrutar su permiso en otros cantones. Este medida se extendió a fin de año a la frontera italiana y después a la suiza. La huida hacia el Estado español para estos hombres es cosa fácil, no un salto a lo desconocido. Las relaciones familiares por encima de la frontera son aún muy frecuentes. En el País Vasco peninsular encuentran muy pronto trabajo y apoyos. El secretario de, Ayuntamiento  de Valcarlos, llamado Marcos, proporcionaba papeles con facilidad, así como Leandro Goieneche, de Elizondo, antiguo agente de emigración, que procuraba papeles y pasajes para América a quienes querían y tenían posibilidades. De todas maneras, esta huida se inscribe en una larga tradición de emigración: saben que van a encontrar al otro lado del Pirineo un hermano, un cuñado, un tío, un vecino... Son muchos vascos de Iparralde quienes, con nueva documentación, emigran a estados Unidos. Uno de ellos fue Michel Hachquet. Nacido en Urepel, Baja Navarra, hacia 1899. Al estallar la Gran Guerra, se fue al pueblo de su madre, Elbete, Valle de Baztán. Desde allí emigró. Llegó a Nueva York a bordo del Manuel Calvo procedente de Barcelona el 16 de marzo de 1916. Se dirigió a Elko. Dio como referencia la de Frank Yrigoyen (Telescope Hotel)
Centro de Reclutamiento en el condado de Fresno, Cal.

Estados Unidos entra en guerra

El 2 de abril de 1917, a raiz de hundimiento del trasantlántico Aquitania, Estados Unidos declaró la guerra a Estados Unidos. Inmediatamente, comenzó el reclutamiento general. Entre 1917 y 1918, 24 millones de hombres menores de 46 años fueron reclutados. Hay que recordar que el país tenía entonces una población de 100 millones.
La postura oficial de la comunidad vasca fue de apoyo sin reservas al Gobierno de Estados Unidos. El 30 de marzo de 1917, se reunió en Boise los elementos más destacados. Entre estos, Antonio Azcuenaga (que actuó como secretario), John Archabal, Juan Anduiza, Luis Bermeosolo, Mateo Arregui, José Uberuaga, José Mendiola, Juan Echevarria, Francisco Arregui y Anastasio Jayo. Los reunidos redactaron un manifiesto que fue enviado al alcalde de Boise y al Gobernador del Estado (Idaho Statesman, 1917-03-30). Una reunión similar se celebró en Mountain Home. Esta presidida por José Bengoechea.
Douglass y Bilbao, recogen algunos datos sobre la postura de los pastores vasco-españoles (y sus consecuencias) ante el reclutamiento para combatir en el Ejército americano en aquellos días.  Lo cierto es que los vascos (de cualquier origen) no pusieron más objeciones que otras minorías e incluso que los propios nativos. Repasando los listados publicados de los tribunales de exención, se puede comprobar lo que decimos. Por otro lado, el alegato de pertenecer a una “nación neutral” no es el que más se repite: el más común tienen que ver con mantener o ayudar económicamente a la familia (en el País Vasco o en Estados Unidos). Luego, hay un listado variado. Desde “solo combatiré si Estados Unidos es atacado, pero no en Europa”. “He pagado para no servir en el Ejército” (las famosas cuotas). Otros tenían que cuidar su rebaño… Pero, muchos fueron reclutados y combatieron.
Este es el caso de Celso Madarieta, de Bedarona, y hotelero en Elko, NV, Juan Nicolaurrena, de Lekaroz, que trabajaba como pastor en el norte de Nevada. Gregorio Amillategi, de Boise, fue herido en combate. Alberto Echevarria, de Pocatelo, estaba considerado como un héroe de guerra. Falleció en Pocatello a causa de las heridas producidas por la coz de un caballo cuando se encontraba en un campamento ovejero el 24 de septiembre de 1921. Fue enterrado con honores militares (Salt Lake Telegram, 1921-09-23/Idaho Statesman, 1921-09-23).

Las consecuencias

La inmensa mayoría de los pastores vascos movilizados solicitaron la ciudadanía americana, incluso antes de ser licenciados. En los propios campamentos militares se comenzaron a tramitar las peticiones. Además de los citados, los vasco-franceses que habían servido en el Ejército americano. Por ejemplo, Pierre Ohaco, de Aldudes, que se alistó cuando cuidaba ovejas en Arizona, o Prudencio Zabala, de Nabarniz, pastor y trampero en Utah.
A quienes finalmente no se alistaron, no se les permitió nacionalizarse. Un ejemplo fue el de Maximino Echandia, de Ereño. En marzo de 1919, el juez de Winnemucca James A. Callahan, a petición de C.A. Ball, representante del Gobierno (naturalisation examiner) rechazó su solicitud de ciudadanía debido a que había alegado contra su alistamiento, señalando que era ciudadano de una nación neutral. Un caso singular fue el de José Manuel Oleachea, de Lesaka. En 1922, un juez de Ely, White Pine Co., le concedió la ciudadanía siguiendo el procedimiento aplicado a soldados y marineros en tiempos de guerra. Sin embargo, está fue recurrida por un fiscal. Oleachea fue reclutado y enviado a Francia en 1917. Mientras se encontraba en este país combatiendo, fue licenciado a petición del Gobierno español alegando que el pastor era súbdito del rey de España. De esta forma, no podía acceder a la ciudadanía por la vía que había iniciado. Por su parte, Oleachea alegó que la reclamación española se había hecho sin su consentimiento (Reno Evening Gazette, 1922-12-01).
Pero, no fue solo en la cuestion de la nacionalidad la que afecto a los vascos que habían alegado contra su reclutamiento. La mayoría perdieron sus derechos a utilizar tierras públicas para sus ovejas. La prensa dio cuenta de la invalidación de numerosos contratos de alquiler (W.A. Douglass & Jon Bilbao, Amerikanuak. Basques in the New World, Reno (1975: University of Nevada Press, pp.303-304).


viernes, 22 de julio de 2011

José Bengoechea, el amigo de todos



Hotel Bengoechea (Mountain Home)



José Bengoechea, conocido como Zarakondegi o Bixar, nació en Bedarona (caserío Zarakondegi-goikoa), Bizkaia, el 16 de enero de 1861. Hijo de Antonio Bengoechea Zaracondegui y María Antonia Anduiza Arrupe. Tras probar suerte en Argentina, donde había llegado con apenas quince años, se fue a Estados Unidos, donde los hermanos Altube estaban reclutando pastores vascos. Desembarcó en el puerto de San Francisco. Trabajó como pastor en California y Nevada (entre otros lugares, en el famoso Spanish Ranch, de Palo Alto, en el condado de Elko, Nevada,,propiedad de los hermanos Altube) y, desde allí, llegó a Idaho, al condado de Owyhee, en 1890, donde llevó a pastar sus ovejas. Según la tradición familiar, cuando José Bengoechea llegó a Idaho, este aún no era un estado de la unión, sino un territorio. José seguía el rastro de sus paisanos Antonio Azcuenaga y José Navarro. Este último era natural de Acorda, una aldea distante a pocos kilómetros de Bedarona. Seguramente, Navarro y Bengoechea coincidieron trabajando para los hermanos Altube.
En 1891, llamó a su hermano Gabriel (n. octubre de 1865). Luego, al hermano menor, Melitón (n. febrero de 1868, que se había estado enrolado como marinero en una goleta), y a otros parientes y vecinos. En el censo de Estados Unidos de 1900, los hermanos Bengoechea figuran como “stock raisers” (ganaderos) del condado de Owyhee, en el sur de Idaho. Los Bengoechea residían en un “campamento”, a las afueras de Bruneau, junto a otros pastores vascos que trabajaban para ellos.
El 24 de mayo de 1901, “The Idaho Daily Statesman” informaba que José Bengoechea había hecho su primera solicitud para convertirse en ciudadano americano, y para ello, había renunciado a su país de nacimiento (‘He renounced all allegiance to the country of his birth’: Spain). Finalmente, el 19 de septiembre de 1908, le fue concedida la ciudadanía americana.
En aquellos primeros años del siglo XX, comenzaron a producirse ataques a los vascos  por parte de rancheros locales. En un artículo publicado en el  Caldwell Tribune, se decía: “Los ovejeros del condado de Owyhee están gravemente acosados por los vizcaínos, vascos como normalmente se les denomina y el mal puede ser cada vez mayor. Estos vascos llegan en gran número y estás expulsando de los pastos a otros ovejeros”. La vida social no era fácil para los vascos: ”black bascos”, como les llamaban algunos.
La tensión entre los vascos de Owyhee con otros ovejeros y vaqueros iba en aumento., así que los Bengoechea decidieron llamar a un paisano con fama de ser el más fuerte del País Vasco para que se enfrentase a los vaqueros. Y así llegó “Juan Andixe” (Big John) que se convirtió en el capataz de José. Aún se cuentan muchas historias del gigante vasco. En cierta ocasión, en Bruneau, apostó con unos cowboys que sería capaz de humillar a un bronco (un caballo salvaje). Mientras que los vaqueros se reían de nuestro hombre, los vascos apostaron a favor de su paisano(“Holding hobbles in his hand, Big John hopped on the horse and beat the wild mustang intro submission”).
De los tres hermanos Bengoechea de Mountain Home fue José , conocido como Bixar, quien alcanzó el status más alto. Además de las ovejas (su rebaño llegó a tener 100.000 ovejas), al igual que su hermano Melitón, compró ganado y caballos, y, en 1910, construyó el Mountain Home Hotel (hoy, conocido como Bengoechea Building) y, poco después, llegaba a vicepresidente del Commercial & Savings Bank of Mountain Home. En el  Farm Directory of Owyhee County (1918-1919), figura como propietario de dos parcelas: una de 160 acres y otra de 2.4 acres.
Sol Silen describe así el hotel en su célebre libro: “...rodeado de parque y de praderas que lo hacen ser uno de los puntos más bellos, no solo de Idaho, sino del Oeste. Aunque la población de Mountain Home es relativamente corta, el hotel construido por Bengoechea allí, está considerado como una de las residencias más hermosas de Idaho, y mayor que cualquier hotel en las mismas poblaciones del mismo tamaño en los Estados Unidos. (...) En ese hotel Joe Bengoechea ha hecho derroche de esplendidez, y los muebles son de caoba maciza, las alfombras y los adornos son de lo mejor que se pueden comprar, y el servicio está construido de acuerdo con las más modernas ideas sobre sanitación”.
La construcción del hotel dio empleo a muchos vascos, haciendo posible que algunos trajeses a sus familias de Euzkadi. Manuel Uriona fue uno de estos vascos. Otro fue Ignacio Berriochoa. Este había llega al país en 1901. Trabajó como pastor durante unos años, hasta que, cuando José Bengoechea, comenzó la construcción de su hotel, se convirtió en cantero, así que, con el dinero ganado, pudo traer a su familia.
Sobre José Bengoechea, abundan las leyendas: millonario, pero analfabeto, para 1900, era propietario de un automóvil cuando, en Estados Unidos, solo había censados unos 14.000 coches. No sabía conducir así que tuvo que contratar aun chófer. Cuando la gente le preguntaba qué coche era el mejor, siempre respondía lo mismo: “Uno nuevo”.


Foto nupcial de Margarita Nachiondo y José Bengoechea

Se casó en 1915 con Margarita Nachiondo Achabal, una vasca de Ispaster que había llegado al país en 1912 y residía de Ogden (Utah), donde desde años atrás vivía su hermano mayor. Margarita era  34 años más joven y, en 1916, nació el primero de sus tres hijos, Eva (fallecida en 2007). Luego vendrían Adam (1917-1984) y Joseph (1920-1964). Vivían en una hermosa mansión cerca del hotel.    
En el censo de 1920, José Bengoechea figuraba como “capitalista y ganadero”.
Al finalizar la Gran Guerra (I Guerra Mundial), muchos borregueros vascos, deslumbrados por los altos precios que habían alcanzado la carne (el Ejército se había convertido en el primer consumidor) compraron enormes cantidades de ovejas para alimentar a las tropas expedicionarias. Tras el armisticio, siguieron comprando, convencidos que una Europa hambrienta adquiriría su ganado y ellos iban a hacer el negocio de su vida. No fue así. A esto, hubo que añadir la caída de los precios de la lana. Muchos se arruinaron. Su ruina arrastró a 27 bancos de Idaho que fueron a la bancarrota, entre ellos el Comercial Bank, del que Bengoechea era vicepresidente y principal accionista privado.
Su negocio ganadero estaba basadas en muchas pequeñas sociedades ovejeras, muy rentables cuando los precios eran altos, pero al desplomarse estos, la pirámide se derrumbó como un castillo de naipes. Algunos consideraban esta práctica como “extravagante”. Sus socios le habían dejado una deuda de 900.000 dólares (Idaho Statesman, 1920-09-29).
José Bengoechea siguió su suerte, falleciendo poco después (el 11 de noviembre de 1921) en Boise de un ataque al corazón producido por el “mal de Bright”, a los 60 años.



El “Idaho Statesman” titulaba: “Basque friend of all, dead. Jose Bengoechea, pioner and once Idaho richest man, passes, impoverissed” (“Vasco amigo de todos, muerto. José Bengoechea, pionero y una vez el hombre más rico de Idaho, fallecido en la pobreza” (Idaho Statesman, 1921-11-13).
Un banquero de Boise declaró al conocer la muerte de Bengoechea que “hace cuatro años quizá era el hombre más rico del estado con inmensos intereses en ovejas. La caida del precio de la oveja y de la lana, y el hecho de que había prestado mucho dinero a otros ovejeros afectados aceleró su ruina” (Idaho Statesman, 1921-11-13). Se decía que, en el momento de su muerte, vivía de la caridad de sus amigos (Twin Fall News, 1921-11-14).
Según las crónicas de la época, José no soportó la ruina. Perdió 400.000 dólares en pocos días (Reno Evening Gazette, 16 de noviembre de 1921). El hotel quedó en manos de la Western Loan & Investment Company y sus rebaños se repartieron entre la Bill Smith Sheep Company y la Wood Creek Sheep Company. La bancarrota también alcanzó a los negocios de su cuñada, Flora Alzola. Gabriel Bengoechea desapareció. La viuda vendió sus joyas, trasladándose a Odgen con sus hijos donde abrió una pensión.
El funeral de José Bengoechea fue todo un acontecimiento social. Desde Boise, llegaron 50 automóviles con miembros de la comunidad vasca. La iglesia se quedó pequeña. Los oficios religiosos fueron presididos por Monseñor Gorman, obispo de Idaho (Idaho Statesman, 1921—11-15).
La Western Loan vendió el hotel a Victor Yturri, de Rigoitia, cuya esposa estaba emparentada con los Bengoechea. Una de sus hijas, Anna, se casó con Luis Bengoechea Alzola. Pero Víctor padecía de asma, así que, en 1932, se trasladó a Las Vegas donde el clima era más seco. Tres años más tarde,  en 1936, al divorciarse Luis y Anna, esta última con su hija se trasladaron asimismo a Las Vegas.
En 1937, compró el hotel un vasco, Agapito Bideganeta  que también había sido socio de José Bengoechea y que, hasta entonces, regentaba la Basque Boarding House. Hoy, el viejo Hotel Bengoechea es un edificio histórico protegido.
La viuda de José Bengoechea y sus tres hijos dejaron Mountain Home para trasladarse a Odgen (Utah) donde vivían los Nachiondo. Con las joyas que había salvado abrió una boarding house en Odgen, Utah. En 1933, fue procesada por violar la ley de prohibición.  Falleció en 1956.
Eva nunca se casó y, en 2008, falleció en Odgen. Adam(1917-1984) se casó con Mary y tuvo un hijo, Adam Jr, casado con Laurie (que, a su vez, es padre de Maiah y Mitchell) Este último reside en Sandy, Utah. José Raúl “Joe” Bengoechea (nacido en 1920+1964) se casó con Clara Lane. En los 1950, se trasladó a Ohio para trabajar en una base  militar. Tuvo dos hijos: Kim y Jodi.